Los catorce españoles que viajan a bordo del MV Hondius afectado por el hantavirus deberán guardar cuarentena en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla (Madrid) de forma voluntaria o por orden del Ministerio de Sanidad, tras su llegada prevista para el domingo. Finalmente, el crucero no atracará en el puerto tinerfeño de Granadilla, sino que solo fondeará, para alivio político del presidente canario, Fernando Clavijo. Personal sanitario realizará en el mismo crucero las correspondientes pruebas médicas a las 147 personas de 88 nacionalidades que viajan a bordo del buque. A los extranjeros se les trasladará en distintas naves nodrizas hasta el aeropuerto de Tenerife Sur, donde les esperarán varios aviones con el motor en marcha listos para trasladarles a sus países en función, obviamente, de su estado de salud. Los catorce españoles –que permanecen asintomáticos– volarán directamente a Madrid, donde serán aislados en las Unidades de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN) del Ejército español.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), el Ministerio de Sanidad y la Comisión Europea mandaron al unísono el mensaje de que el riesgo de que se produzca una pandemia es “bajo” y que “no hay motivo de preocupación”. Lo que sí preocupa, y mucho, es el seguimiento de los 30 pasajeros de 24 nacionalidades que desembarcaron el pasado 24 de abril en la isla de Santa Elena y que llevan 14 días sin tener control sanitario alguno. Ni ellos, ni sus contactos. Las autoridades sanitarias investigan si el matrimonio neerlandés (el primer fallecido y su mujer dos días después en un hospital de Johannesburgo tras ser evacuada) que viajó en furgoneta por el Cono Sur antes de embarcar son el paciente cero del brote en el MV Hondius, lo que ilustra la peligrosidad de la cepa Andes y su capacidad de expansión fuera del buque. La OMS también analiza los contactos en el viaje realizado por este matrimonio para la observación de pájaros por Uruguay, Chile y Argentina.
OMS:"No es la misma situación del covid-19"
En su última intervención pública, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha confirmado que de los ocho casos sospechosos inicialmente monitorizados, cinco ya cuentan con confirmación diagnóstica y que, si bien la letalidad de esta cepa puede alcanzar el 40%, la transmisión entre humanos no es eficiente y solo se produce en condiciones de contacto muy estrecho. En este sentido, ha subrayado que el brote de hantavirus “no es la misma situación de hace seis años” con la Covid-19 y ha confiado en que tendrá un alcance “limitado” y, tomando las medidas de salud pública necesarias, se podrá “romper la cadena de transmisión” y “evitar que se convierta en una gran epidemia”.
Hasta aquí, la última hora de la crisis sanitaria del hantavirus: los datos. El resto es ruido mediático y político, con un PP izando la bandera de la descoordinación, la falta de información y la deslealtad del Gobierno español, mientras Vox acusa directamente a Pedro Sánchez de pseudofabricar esta crisis sanitaria para ocultar los casos de corrupción que salpican al PSOE.
El día comenzó con unas declaraciones de la ministra de Sanidad, Mónica García, en el programa Hoy por Hoy de la Cadena SER, en las que no descartaba imponer la cuarentena a los 14 españoles si no se prestaban voluntariamente a aislarse hasta que pasen los 45 días de incubación: “Tenemos instrumentos legales suficientes para proteger la salud pública”. Posteriormente, esta afirmación fue matizada por la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien insistió en que el aislamiento sería puramente “voluntario”. La confusión entre las dos ministras se disipó a primera hora de la tarde, cuando el Ministerio de Sanidad emitió un informe jurídico vinculante que permitirá obligar a los catorce españoles a guardar una cuarentena forzosa en caso de que muestren resistencia. Con esta orden, el departamento de Mónica García quiso zanjar la polémica argumentando que el interés general y la protección de la salud pública prevalecen sobre la libertad individual en situaciones de riesgo biológico internacional.Poco antes, el presidente canario desveló que el Gobierno español le había anunciado que el crucero afectado por el brote de hantavirus finalmente no atracará en el archipiélago, sino que “solo fondeará”, aunque se lavó las manos frente a cualquier contratiempo que pudiera suceder. “Nosotros no estamos conformes, pero es competencia del Gobierno”, dijo para recordar que aún sigue esperando la llamada de Pedro Sánchez.
Lo que ha que saber del hantavitus
¿Qué es? El hantavirus toma su nombre del río surcoreano Hantan, ya que los primeros casos se descubrieron en soldados de la Guerra de Corea (1950-53), y es una enfermedad zoonótica (transmitida por animales) que se contrae principalmente por contacto con orina, heces o saliva de roedores infectados. Sin embargo, el brote actual, según algunos de los casos confirmados en laboratorio, pertenece a la variante Andes, la única de la que se han registrado contagios de humano a humano por contacto estrecho, aunque no es de alta capacidad de transmisión por esta vía. Los casos en humanos, indica la OMS, se dan con frecuencia en entornos rurales.
229 casos en 2025. El pasado año se registraron en el continente americano 229 casos, menos que en Europa (1.885) y Asia (varios miles), aunque la tasa de letalidad es mayor en América, donde según la OMS puede alcanzar el 50 %, frente a cifras que oscilan entre el 1 y el 15 % en Europa y Asia.
La posición del Gobierno de Canarias ante este operativo ha pasado de la cautela a una abierta hostilidad institucional. El Ejecutivo canario ha manifestado su rotundo rechazo a la falta de información recibida por parte del Ejecutivo español y ha exigido garantías por escrito de que no existirá el más mínimo riesgo de propagación del virus en el archipiélago. La sensación de ser utilizados como un “laboratorio de pruebas” ha calado hondo en la administración de Canarias, que ve con recelo cómo se ha gestionado una crisis de esta magnitud sin una coordinación fluida entre Madrid y las islas, llegando incluso a pedir que se valoren otras alternativas de atraque si el riesgo cero no puede ser certificado. Este escenario ha servido de combustible para una nueva guerra política en el panorama estatal que ha fracturado la unidad de acción en materia de emergencias.
Fondeo en vez de desembarco
La decisión sobre el fondeo cambia sustancialmente la logística del operativo, ya que el MV Hondius no llegará a tocar muelle en el puerto de Granadilla, sino que permanecerá en aguas abrigadas mientras se realiza la evacuación. Este matiz técnico busca extremar aún más el aislamiento, evitando cualquier conexión física entre el buque y las infraestructuras portuarias de Tenerife, lo que permite al Ministerio de Sanidad mantener un control total sobre el perímetro de seguridad sin que los pasajeros lleguen a pisar suelo canario de forma convencional. El informe jurídico emitido por Sanidad adquiere una relevancia crítica en este escenario de fondeo, pues garantiza que los catorce españoles sean trasladados bajo custodia sanitaria obligatoria desde el barco hasta las embarcaciones de salvamento o helicópteros que realizarán el traslado. El protocolo establece que, una vez que el buque esté fondeado, los equipos médicos de Sanidad Exterior realizarán las pruebas pertinentes a bordo y, de forma inmediata, se procederá al trasbordo de los ciudadanos nacionales para su traslado al aeropuerto y posterior vuelo militar hacia Madrid. Esta maniobra en el mar permite al Gobierno español mitigar parte de las críticas por el riesgo de contacto en tierra, aunque no ha logrado calmar las aguas en el terreno político.
En el Congreso de los Diputados, el debate ya no solo gira en torno a la salud pública, sino sobre la soberanía de las decisiones en aguas territoriales canarias. Mientras el Ministerio de Sanidad se apoya en su informe jurídico para blindar la cuarentena forzosa, los partidos de la oposición y diversos colectivos civiles mantienen su ofensiva en los tribunales, argumentando que el fondeo no elimina el riesgo biológico y que el traslado de pasajeros asintomáticos bajo coacción legal sienta un precedente peligroso en la gestión de crisis internacionales. Por ejemplo, el partido Iustitia Europa —que se define a sí mismo como “antipartido” y cuya propuesta gira en torno a “un reinicio moral”— ha interpuesto un recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional para frenar la llegada del buque MV Hondius a las costas canarias. La formación solicita medidas “cautelarísimas” para impedir que el navío atraque en el puerto, alegando un riesgo inminente para la salud pública.