En Euskadi cerca de 19.000 contadores de sistemas de medición de agua caliente sanitaria (ACS) tienen que ser adaptados a lectura remota antes 2026, cifra que supone el 15% del total. Los dispositivos cuya antigüedad supere los 12 años deberán ser sustituidos antes del 27 de octubre de 2027 para garantizar la precisión de la medición y asegurar que los equipos instalados cumplen con los estándares técnicos y de eficiencia exigidos.

La normativa europea y su transposición al Estado español establecen que todos los contadores de ACS deberán disponer de lectura remota antes del 31 de diciembre de 2026, un paso clave para mejorar la eficiencia energética, facilitar la gestión del consumo y garantizar una mayor transparencia para los usuarios.

En el Estado español quedan más de 400.000

Las Comunidades Autónomas con el mayor volumen de contadores pendientes de actualizar son Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha. En el otro extremo se encuentran Asturias y Nafarroa. Según los datos de profesionales del sector especializados en la medición y gestión eficiente de consumos energéticos, en el Estado español todavía quedan más de 400.000 contadores de ACS en edificios que deberán adaptarse o sustituirse para poder ofrecer lectura remota antes de la fecha límite fijada por la normativa.

Contador Agua. Cedida

El incumplimiento de estas obligaciones puede tener consecuencias económicas. La legislación prevé sanciones que pueden alcanzar hasta los 5.000 euros por vivienda o local si no se sustituyen los contadores que superan su vida útil o no cumplen con los requisitos establecidos.

Ahorro medio del 15% de gasto en agua caliente

Para Ignacio Abati, director general en la península de una empresa especializada en el sector, ista, la modernización de los sistemas de medición es clave para mejorar la eficiencia y el control del consumo. “Considerando que una familia media gasta unos 225 euros al año en agua, sustituir los contadores antiguos por otros con una medición más precisa puede suponer un ahorro medio cercano al 15%”, explica.

Abati subraya, además, que la digitalización de los contadores permitirá a los usuarios disponer de información más detallada sobre su consumo y tomar decisiones para optimizarlo. “Con estos sistemas el usuario puede saber cómo, cuándo y dónde consume agua caliente, lo que le permite cambiar su hábito y ahorrar”, señala.

Gestión más eficiente

Asimismo, señalan que la implantación de la lectura remota contribuirá a que las comunidades de propietarios y los administradores de fincas puedan hacer uso de una información más precisa y frecuente para realizar una gestión más eficiente de las instalaciones. Además, la digitalización de los sistemas de medición permitirá mejorar las operaciones de mantenimiento y reducir desplazamientos para la toma de lecturas.