El grave accidente ferroviario ocurrido la tarde de este domingo en el término municipal de Adamuz (Córdoba) se ha saldado, de momento, con al menos 39 víctimas mortales y 48 personas hospitalizadas, de las que 12, una de ellas menor de edad, están en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), según los últimos datos.

El siniestro se produjo cuando un tren de la compañía Iryo, que cubría la ruta entre Málaga y Madrid, descarriló e impactó contra un Alvia que circulaba entre Madrid y Huelva.

El accidente  ferroviario de Adamuz visto desde el aire

El accidente ferroviario de Adamuz visto desde el aire

Una búsqueda contrarreloj

La cifra de fallecidos podría aumentar en las próximas horas, ya que los equipos de emergencia continúan trabajando en la localización de cadáveres en dos vagones del Alvia que cayeron por un talud de cuatro metros tras el impacto. En las labores participan efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil y el Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA).

La identificación de las víctimas se está viendo dificultada por el estado de los restos. La Guardia Civil ha habilitado puntos de recogida de ADN para familiares directos, mientras los forenses del Instituto de Medicina Legal de Córdoba, reforzados para la ocasión, avanzan en el proceso. Según el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, los dos vagones siniestrados han quedado “prácticamente desintegrados”. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha descrito la escena como “un amasijo de hierros”.

Los heridos y las causas del siniestro

De los 48 heridos, 12 permanecen en la Unidad de Cuidados Intensivos, uno de ellos menor de edad, aunque su vida no corre peligro, según ha confirmado Moreno.

Las causas del accidente aún se investigan. El presidente de Renfe ha descartado por ahora que se trate de un error humano o exceso de velocidad, y apunta a un posible fallo técnico en el tren o en la vía como hipótesis principales. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, organismo independiente adscrito al Ministerio de Transportes, será la encargada de esclarecer lo ocurrido.

El tren de Iryo siniestrado, un ETR 1000 fabricado en 2022, había pasado su última revisión el 15 de enero, apenas cuatro días antes del accidente. El Alvia implicado, un S-120 de Renfe, también es un modelo de alta tecnología.

Interrupciones y solidaridad

El tráfico ferroviario de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanecerá interrumpido varios días. Los pasajeros ilesos han sido trasladados en autobuses, mientras Iberia ha reforzado sus vuelos para ofrecer alternativas.

La tragedia ha generado una ola de solidaridad en Adamuz y en todo el Estado español. Este lunes se han registrado numerosas donaciones de sangre, pese a que las autoridades sanitarias aseguran que las reservas están garantizadas.

Reacciones institucionales y duelo nacional

La magnitud del siniestro ha paralizado la actividad política en todo el país. Se han celebrado minutos de silencio en instituciones y plazas de todo el Estado. Felipe VI y Letizia Ortiz, actualmente en Atenas, han expresado su “profunda consternación” y han anunciado que se trasladarán este martes a Córdoba. En el lugar ya se encuentran el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente andaluz, acompañados por otros dirigentes.

Decenas de personas siguen recurriendo a las redes sociales para pedir información sobre familiares desaparecidos. Adif ha habilitado el teléfono 900 101 020 para atender a las víctimas y sus allegados.

Mientras tanto, líderes y mandatarios de todo el mundo han transmitido su pésame y solidaridad, en una jornada marcada por el dolor, la incertidumbre y la esperanza de que las investigaciones aclaren pronto las causas de una de las tragedias ferroviarias más graves de los últimos años.