Las cosas han cambiado, pero no mucho. Así se puede resumir la tendencia de los últimos años en las farmacias vascas, que emiten 7,5 millones de consejos anuales en el total de las 884 entidades que hay repartidas por toda la CAV. Así lo explica Miguel Ángel Gastelurrutia, presidente del Consejo de Colegios Oficiales de Farmacéuticos del País Vasco, que señala que, “al margen de que los ciudadanos se acercan a recoger sus medicamentos con sus recetas siempre decimos que uno de cada tres se va sin nada. Van a preguntar, van a hablar, a consultar…”.
Y en ese sentido, parece que la tónica no ha cambiado. Lo que sí parece haber variado es el tipo de consulta, o las ideas previas que trae el paciente o el ciudadano que se acerca a las farmacias. “Muchas personas vienen ya con sus medio diagnósticos realizados en casa. A veces hay que matizarlos y corregirlos, porque hay que saber interpretar muchas de las informaciones que se generan en Internet e incluso por la IA”, señala Gastelurrutia. “Pero es una realidad que en general la gente más o menos joven o de edad media se acerca ya con alguna idea de Internet. Y se hacen muchas consultas. Yo diría que el planteamiento de la consulta es diferente, pero el volumen sigue siendo muy parecido”.
También son estacionales. Ahora, con el aumento de los casos de catarros, gripes y covid, muchas de las dudas van orientadas en este sentido. Así lo certifica Mercedes Villacorta, farmacéutica comunitaria en Vitoria-Gasteiz: “En esta época del año es muy habitual que las personas acudan a las farmacias comunitarias para recibir consejo farmacéutico en las patologías típicas del invierno como infecciones respiratorias leves (resfriado común, faringitis, gripe, covid, etc.) y también otros procesos infecciosos como las gastroenteritis agudas. Para tratar los síntomas de estas afecciones los farmacéuticos proporcionamos medicamentos que no requieren prescripción médica y facilitamos consejos sanitarios e higiénico-dietéticos para tratarlas. Además, derivamos a otros servicios sanitarios cuando es necesario”.
Y es que, desde el inicio de la campaña de vacunación contra la gripe, colaboran con la administración para “motivar” también a la población a acudir a vacunarse. “Parece que este año la tasa de gripe está más elevada que en campañas anteriores en las mismas fechas, por lo que a las farmacias acuden más personas que presentan síntomas de gripe”, señala en ese sentido.Lo que sí notan es un cambio importante desde la pandemia. Una parte de la población, al fin y al cabo, ha incorporado la mascarilla como medida voluntaria cuando tiene síntomas o por tratarse de personas vulnerables. “En época de aumento de incidencia de las enfermedades respiratorias, su uso es recomendable, e incluso puede llegar a ser obligatorio en centros sanitarios si la incidencia es muy alta”, explica Villacorta. Por eso resulta cada vez más habitual ver en centros sanitarios, transporte público, etc., a personas con mascarilla ante los primeros síntomas de gripe, covid o resfriado.
Buen uso de los medicamentos
El resto del año, esta farmacéutica nos cuenta que buena parte de su actividad se basa en la dispensación de medicamentos orientando a los pacientes en hacer un buen uso de los mismos, tanto si se trata de patologías agudas como en crónicos y para prevenir que aparezcan reacciones adversas. “Para ello, las farmacias comunitarias desarrollan servicios profesionales farmacéuticos asistenciales como por ejemplo los servicios de adherencia, seguimiento farmacoterapéutico, conciliación de la medicación, farmacovigilancia, etc.”, añade esta profesional. Actualmente, sin ir más lejos, colaboran con el departamento de Salud del Gobierno vasco en Programas como el de Adherencia en Asma y EPOC o la Red de Farmacias Centinelas. “Además, en las farmacias comunitarias también llevamos a cabo cribados para la detección del riesgo de sufrir enfermedades, como la diabetes tipo 2 o la medición del riesgo cardiovascular”, señala.
Siempre se ha dicho que hay ciertas cosas que nos da más vergüenza pedir cuando vamos a la farmacia, y eso es algo que también invitan a desterrar desde elConsejo. Villacorta explica que las farmacias comunitarias por su localización y accesibilidad suelen ser el primer punto de acceso a un profesional sanitario. “El farmacéutico comunitario es un profesional con formación y cercano a la población. Además, en las farmacias existe una zona de atención personalizada donde se atiende al paciente en estricta confidencialidad y que puede ser utilizada en aquellos casos en que el paciente desee una mayor reserva al ser atendido”.
“Yo creo que hemos mejorado mucho y la sociedad es mucho más abierta y transparente”, añade por su parte Gastelurrutia, que cuenta que “sigue habiendo tabúes a la hora de comprar sobre todo en temas sexuales.Es más fácil que una mujer compre preservativos, a que vaya el hombre. Al hombre a veces le da más corte. No sé muy bien por qué, pero esas cosas pasan”. Sin embargo, en las farmacias en estos momentos hay, como adelantaba Villacorta, una zona de atención personalizada en la que se pueden tratar temas con más tranquilidad e intimidad. “Se ha avanzado mucho y la cercanía y la capacidad de preguntar sobre cualquier tema ha mejorado mucho”.
Más que medicamentos
Y también se venden mucho más que medicamentos. En las farmacias, además de la dispensación e indicación de medicamentos, realizan al fin y al cabo servicios profesionales farmacéuticos asistenciales en los que los farmacéuticos comunitarios usan sus competencias profesionales para garantizar un uso “efectivo, seguro y racional de los medicamentos y contribuir a la salud pública mediante campañas de prevención y educación sanitaria y cribados. Aparte de medicamentos, en las farmacias también podemos encontrar y recibir asesoramiento sobre otros productos relacionados con la salud como dermofarmacia, complementos alimenticios, etc.”, subraya Villacorta.
Ahora, echando un vistazo al futuro del sector, Gastelurrutia es optimista. En estos momentos, Euskadi es la comunidad autónoma con mayor porcentaje de mujeres entre sus colegiados con un 80,4% frente al promedio estatal, que se encuentra en un 71,9%, y concretamente es Gipuzkoa el territorio con más mujeres profesionales.
“Ha habido un cambio generacional muy importante. Los farmacéuticos y farmacéuticas son más jóvenes y hay mucha actividad”, señala en ese sentido el presidente, que ve la farmacia vasca “viva, activa, dinámica...”. Y con muchos proyectos por llevar a cabo. “Fuimos innovadores en servicios como la metadona, intercambio de jeringuillas… Ahora estamos dando pasos importantes mejorando la comunicación entre farmacias y centros de salud, que es algo que a lo largo del primer trimestre del año creo que estará operativo para todas las farmacias y nos va a permitir una mayor comunicación con los médicos”, asegura. Además, este mismo año que ahora ha llegado a su fin han puesto en marcha un programa de farmacias centinela que buscan identificar y notificar reacciones adversas a los medicamentos, y se encuentran inmersos en un proyecto para mejorar la adherencia terapéutica en pacientes con asma y EPOC.
“Es un sector muy dinámico, innovador… Todo lo hacemos electrónicamente, pedidos, etc. Desde los colegios hacemos inversiones muy importantes para mejorar la receta electrónica, que es el 99,5% de las recetas a nivel público. También estamos incorporando receta electrónica privada en mutualidades como ahora con MUFACE. Luego pasaremos a trabajar con las mutuas de empresas y entendemos que la receta electrónica aporta seguridad al paciente”, explica asimismo Gastelurrutia.
Para Mercedes Villacorta, el futuro de la profesión farmacéutica pasa por una farmacia más asistencial, ofreciendo servicios profesionales como adherencia, seguimiento farmacoterapéutico, etc., más integrada en el sistema sanitario y con más participación en programas de salud. “También debe consolidarse la farmacia social con una mayor coordinación con los servicios sociales, por ejemplo, colaborando en la detección de situaciones con problemática sociosanitaria (soledad no deseada, violencia machista, etc.), y proporcionando información a la población sobre el recurso social correspondiente. Además, debemos seguir afrontando los nuevos retos tecnológicos, adquiriendo más competencias digitales, para lo cual la formación y la actualización de conocimientos es fundamental”, resume.