- La nueva Estrategia de Vigilancia y Control frente a la covid-19, que se aprobará hoy, recoge como principal novedad la eliminación con carácter general de la realización de pruebas de diagnóstico.

Según informaron fuentes sanitarias, serán los profesionales sanitarios quienes, bajo su criterio, prescribirán las pruebas tras una valoración clínica, atendiendo a la sintomatología y al perfil del paciente, pero no serán preceptivas ante todas las sospechas de casos.

En cualquier caso, esta nueva vigilancia del coronavirus recoge que los test sí estarán expresamente indicados para aquellos casos más graves o personas que convivan en entornos vulnerables. Además, los aislamientos para asintomáticos desaparecerán excepto en el caso de población vulnerable. En las residencias de mayores, será de cinco días y se levantará transcurridas 24 horas sin síntomas. En los hospitales, también será de cinco días y solo se saldrá del aislamiento con un negativo en una prueba diagnóstica, de acuerdo con la información de estas fuentes.

Sanidad y CCAA ya ofrecieron los primeros detalles sobre cómo sería este sistema de vigilancia transitorio contra la covid-19 en las Jornadas del Sistema Nacional de Salud (SNS) sobre Vigilancia en Salud Pública, que reunieron el pasado jueves a la ministra de Sanidad, Carolina Darias, y a los consejeros en Zaragoza.

En concreto, fijaron que se seguiría trabajando activamente en la detección de los casos graves, los posibles aumentos de incidencia y las nuevas variantes, aunque con el horizonte máximo de marzo de 2023.

Determinaron que habrá una “fase de transición” en la vigilancia de la covid-19 hasta la implementación completa del sistema de vigilancia centinela de infecciones respiratorias agudas leves en Atención Primaria y graves en atención hospitalaria, que se deberá producir en toda España “antes del fin del primer trimestre de 2023”. Para ello, se constituirá un grupo de trabajo con la participación del Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas.