El agua es un elemento de la naturaleza presente de muchas formas: ríos, lagos, embalses, cascadas, etc., que ofrece una perspectiva diferente para conocer rutas y trayectos desde una perspectiva única. Algo que se puede apreciar también en Álava, donde se puede disfrutar en estado puro de este tesoro.
Así lo demuestra @elsapo.conbotas, un creador de contenido que publica rutas de senderismo. Esta vez, enseña un recorrido en donde disfrutar del esplendor del agua, que mezcla aventura y paisaje a partes iguales.
Un recorrido entre barrancos y cascadas
El primer paso antes de comenzar la experiencia que, según este influencer, es una desconocida “ruta del agua” hacia las cascadas de Igoroin, es ubicarlas: se encuentran en las inmediaciones de Erroitegi, concejo de Arraia-Maeztu, al este de Álava.
Tiene una distancia estimada de 6,1 kilómetros entre ida y vuelta, con un desnivel positivo de cerca de los 200 metros. De dificultad moderada y con una leve exigencia en tramos irregulares, se estima que puede hacerse entre dos y tres horas.
El punto de partida es Erroitegi, desde donde el sendero arranca. Desde ahí, se empieza a descender hasta el barranco del río Igoroin, rodeado de bosques densos y un atmósfera humedad en la que la abundante vegetación es la protagonista.
La presencia constante del agua
A medida que se avanza, el sonido del río va a más, como si fuera otro acompañante en esta ruta. Algo que se puede apreciar en el terreno, que obliga a rodear troncos caídos, raíces y cursos de agua que se cruzan en el camino.
Asimismo, el sendero discurre por tramos resbaladizos y estrechos, algo que le da un toque de aventura más salvaje si cabe. Un aliciente más para animarse a descubrir este trayecto, uno de los más recomendados para disfrutar del agua en la geografía alavesa.
El descubrimiento de las cascadas
Sin duda alguna, las cascadas de Igoroin son el principal punto de interés de la ruta. Escondidas en el interior del barranco, se podría decir que sorprenden al senderista, pues se dejan ver en diferentes puntos del recorrido.
En el trayecto, se pueden ver pequeños saltos de agua que se suceden hasta desembocar en la cascada principal, un torrente ensordecedor que irrumpe en el paisaje y que es el gran reclamo de esta aventura.
La potencia con la que el agua cae, unida a su entorno cerrado y frondoso, crea una escena de mucho impacto visual y sonoro. Para volver al inicio de la ruta, basta con realizar el mismo camino, para así descubrir los alrededores desde otra perspectiva.
Algunas precauciones
Si bien es una aventura sencilla, es importante tener en cuenta que la experiencia cambia en el tramo final de la ruta. A medida que se avanza hacia las últimas cascadas, el terreno se vuelve más intenso para el senderista.
Es decir, las pendientes se vuelven más pronunciadas y el suelo irregular es un desafío en plena naturaleza. Algo que ocurre, sobre todo, en días de lluvia, cuando puede volverse resbaladizo. Este tramo exige mucha más precaución y atención.