El portavoz nacional del PP y vicesecretario de Cultura del partido, Borja Sémper, ha asegurado este lunes que confía en la acción de la Justicia en el denominado 'caso Kitchen' y ha defendido que "caiga todo el peso de la ley" en caso de que se haya cometido un "ilícito penal".

Así se ha pronunciado al ser preguntado en rueda de prensa si el PP sigue confiando en la inocencia del exministro del Interior Jorge Fernández Diaz, después de que el que fuera director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino haya admitido que encargó al comisario Villarejo una "operación de inteligencia" para seguir el dinero del extesorero del PP Luis Bárcenas en Suiza.

Sémper ha señalado que el Partido Popular que dirige Alberto Núñez Feijóo confía "plenamente en la independencia y la acción de la Justicia y que le da igual "quién se siente en el banquillo" y "cuál sea su carnet político".

"Sé que si yo fuera del Partido Socialista tendría que salir de aquí a decir que este juicio tiene alguna intencionalidad política", ha dicho, para insistir que el PP lo que pide es que los jueces "funcionen con libertad" y que no haya "injerencias políticas".

"Y que todo el peso de la ley caiga sobre aquellos que, hipotéticamente hayan cometido algún ilícito penal. En este caso y en cualquiera", ha zanjado el portavoz nacional del PP en una rueda de prensa tras el comité de dirección que ha presidido Feijóo.   

EL EXDAO DICE QUE FUE UNA "OPERACIÓN DE INTELIGENCIA"

En concreto, el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino ha defendido ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga la 'Operación Kitchen' que lo que hubo en realidad fue "una operación de inteligencia" para seguir la pista del dinero que el extesorero del PP pudiera tener escondido en 2013 en cuentas bancarias en Suiza.

Así lo ha manifestado en su declaración como acusado en el juicio sobre el presunto espionaje orquestado en 2013 por el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información a Bárcenas que pudiera comprometer a dirigentes del PP y obstaculizar, supuestamente de esa forma, la investigación sobre la existencia de la una contabilidad opaca en el seno del partido.