El PNV desmiente que tenga un pulso con el PSE en vivienda y exige a EH Bildu decir "la verdad"
La izquierda abertzale se lanza a la "intervención del mercado sin temores", y dice que solucionaría el problema "en diez años"
En septiembre del año pasado, EH Bildu trazó su línea roja a Imanol Pradales en materia de acuerdos. Pello Otxandiano acudió a la reunión con el lehendakari con una lista de temas en los que consideraba posible y deseable alcanzar pactos de país, pero dejó fuera la vivienda, para reservarse ese asunto como bandera política y exhibir su propia alternativa. Y, en esa línea, a un año de las municipales y forales de mayo de 2027, EH Bildu sigue exprimiendo este argumento, y utiliza contra el Gobierno Vasco de PNV y PSE la gestión de la vivienda, la principal preocupación ciudadana según las encuestas. Este lunes ha proclamadoel inicio de una campaña nacional en favor de las políticas públicas de vivienda, Euskal Herrian posible egin, donde los representantes de EH Bildu han apostado por una "intervención" del mercado sin paños calientes, "sin temores". Por tanto, en el caso de la vivienda, donde esta palabra es de un uso más común, la izquierda abertzale no rehúye el término "intervención" y lo asume como propio, incluso para plantear una vuelta de tuerca e ir más lejos (cuando el PNV se lo atribuye en otros ámbitos de la gestión, le parece que lo utiliza de manera peyorativa y que pretende situar a EH Bildu lejos de la centralidad).
Lo que ha planteado EH Bildu este lunes es que el sector público "asuma la responsabilidad de poner orden en un momento en que el mercado está fuera control" y los precios "no son asequibles", "priorizar el uso social de la vivienda" para que sea para vivir y no "para hacer negocio", "construir un gran parque público de vivienda, multiplicando por 10 el esfuerzo que se ha hecho en la última década", y poner en marcha una intervención "sin ambages", con el argumento de que los países europeos "políticamente más avanzados" lo hacen. EH Bildu se lanzó y dijo que, con esta receta, daría solución a la crisis "en diez años". Pero también aprovechó para culpar a PNV y PSE de esta situación. Sobre todo, al PNV, al que de manera más o menos velada acusa de actuar como freno. Y a ambos los acusó de no "estar de acuerdo" entre ellos en la "orientación" de la política de vivienda, pero el PNV le salió al paso para desmentirlo.
En un acto en el que tomaron la palabra varios portavoces como el diputado del Congreso Oskar Matute, Pello Otxandiano aseguró que "PNV y PSE no han sido capaces en esta década de hacer un plan sectorial que ordene dónde construir las viviendas, no se ha hecho una reserva estratégica de suelo, y no se ha querido intervenir el precio del alquiler". Otxandiano introdujo como inciso que, aunque se diga que no tenemos la competencia, "Catalunya lo ha hecho" y habría que poner en valor "nuestro derecho civil para intervenir los alquileres". También negó que se hayan dado pasos para sacar al mercado las viviendas vacías o poner límite a los "excesos" con los pisos turísticos. A su juicio, "no hay una política de PNV y PSE capaz" de atajar este problema, porque "el PSE no puede, y el PNV no quiere". "Es un gobierno de coalición que ni siquiera está de acuerdo en la orientación de la política de vivienda en un momento de emergencia habitacional", sostuvo. "Pues para no ponernos de acuerdo, acabamos de aprobar una Ley de Medidas Urgentes en Materia de Vivienda en el Parlamento Vasco", contestó el portavoz del PNV en el Parlamento y burukide, Joseba Díez Antxustegi, a través de sus redes sociales. Recordó a Otxandiano que, "para elevar el nivel del debate político" (expresión que utiliza a menudo el representante de EH Bildu para poner deberes al resto de formaciones) es "fundamental decir la verdad".
PNV y PSE, de hecho, presentaron el pasado mes de junio esa iniciativa en una rueda de prensa con sus dos máximos dirigentes, Aitor Esteban y Eneko Andueza, una fotografía que no pasó inadvertida porque suponía que ambos partidos enterraran el hacha de guerra tras una década de discrepancias por la aprobación de la ley vasca (que se hizo en 2015 sin el PNV y con una mayoría alternativa en la que participaron el PSE, EH Bildu y UPyD), y tras las tensiones por la ley estatal, que aprobó Pedro Sánchez sin el concurso de un PNV que denunció una invasión competencial y tampoco la vio eficaz. La proposición de ley de medidas urgentes que ha aprobado en esta legislatura el Parlamento Vasco supuso el reencuentro de PNV y PSE, y plantea movilizar suelos, aligerar los procedimientos administrativos, incentivar la actividad de las constructoras para que haya más pisos permitiendo a los ayuntamientos que rebajen el porcentaje protegido del 75% al 60%, y la suspensión de la actividad de nuevas viviendas y habitaciones de uso turístico en zonas tensionadas.
EH Bildu no respaldó siquiera su admisión a trámite y consideró que es una contrarreforma. La izquierda abertzale, sin embargo, sostiene ahora que PNV y PSE no están de acuerdo en vivienda, aunque esta ley esté en marcha. A la sombra de los últimos choques entre PNV y PSE por otras cuestiones como el euskera o el nuevo estatus de autogobierno, EH Bildu lleva semanas tratando de proyectar que solo están de acuerdo en compartir el poder, aunque en este caso concreto de la vivienda se ha llevado este desmentido jeltzale. Sí han existido tensiones sobre vivienda, que más bien han guardado relación con una disputa por la proyección pública o el liderazgo en plazas muy concretas como la de Donostia. Ahí se encuadra el choque del consejero socialista Denis Itxaso, quien acusó a Pradales de actuar con frivolidad por presentar los alojamientos dotacionales de Riberas de Loiola, o las fricciones por las VPO de El Infierno. En paralelo, EH Bildu ha alimentado durante meses que el PNV se resistió a colaborar para fijar el índice de precios desde el Estado.
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"Intervención, sí o sí"
En el acto celebrado en el Silo de Bilbao, EH Bildu se comprometió a "solucionar la crisis de la vivienda en diez años". Otxandiano solicitó "un gran pacto de país que alinee las tres escalas institucionales de la CAV: la escala autonómica, la escala territorial y la escala municipal o escala local". Matute hizo una apuesta "clara" por la "intervención, sí o sí", porque no intervenir también es una "intervención en sí misma", y "dejar de hacer lo que te toca es una irresponsabilidad" porque supone "permitir que aquellos que mantienen una realidad desigual la sigan perpetuando". "La apuesta de EH Bildu por la intervención es clara, y la decimos sin ambages y sin temores. No tenemos ningún problema en reconocer que para un poder público su función principal es poner los recursos de los que dispone", recalcó el portavoz adjunto en el Congreso de los Diputados. EH Bildu defiende la vivienda para vivir y no para hacer negocio en unos parámetros similares a la defensa que realiza la izquierda en el Estado, aunque esta tesis la ha acotado el PNV en la comunidad autónoma porque, en este caso, más del 90% de las personas que ponen sus viviendas en alquiler son pequeños propietarios.
Denis Itxaso defiende las medidas
El acto de EH Bildu coincidió en el tiempo con la publicación en el Boletín Oficial del País Vasco del decreto de medidas urgentes en materia de vivienda, que el consejero socialista Denis Itxaso puso en valor en sus redes sociales. Destacó como novedades los “umbrales más generosos” para que los jóvenes accedan a los 300 euros de ayuda de Gaztelagun para pagar el alquiler, hasta 7.500 locales comerciales podrían convertirse en un hogar cumpliendo las normas básicas de habitabilidad pero quedan libres de cumplir la doble fachada y algunos condicionantes de distribución interior, y un cupo del 50% de todas las VPO para los menores de 36 años, entre otras medidas.
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