La relación entre PNV y PSE-PSOE, socios en Euskadi y en Madrid, cruje tras la escalada de tensión provocada por la publicación en 'X' de una foto del líder jeltzale, Aitor Esteban, tirándose en plancha a una piscina (llena de agua) mientras es aplaudido por varios seguidores suyos.
La cuenta de los socialistas vascos publicó el meme tras las palabras de Esteban sobre el nuevo Estatutos y dicha imagen, generada con Inteligencia Artificial, ridiculizando al burukide jeltzale, provocó un gran enfado en Sabin Etxea. “No hay nada que justifique una falta de respeto de este calibre. Es indecente”, reaccionó pasados unos minutos en la misma red social el PNV.
La reacción política inmediata fue la cancelación de una reunión prevista para este miércoles entre el presidente del PNV y Moncloa. Desde las filas socialistas habían apuntado que en el encuentro iba a haber tenido lugar en la sede jeltzale de Bilbao e iba a contar con presencia del representante del PSOE Antonio Hernando, secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, que formó parte del gabinete del presidente Pedro Sánchez.
El enfado del PNV recala en el Congreso
Este último episodio se suma a un momento delicado para el presidente español que afronta una nueva sesión de control en el Congreso. La legislatura atraviesa un momento tenso debido a la postura de Junts y PNV en el debate sobre la prórroga del decreto de alquileres. El partido independentista catalán votó ayer en contra de la medida, siguiendo la línea de las últimas votaciones, mientras que los 'jeltzales' optaron por la abstención.
En este punto, la portavoz del PNV en la Cámara Baja interpelará al presidente español por su minoría parlamentaria. "¿Cuáles son sus prioridades y cómo piensa abordarlas con esta aritmética parlamentaria?", preguntará Maribel Vaquero a Sánchez. No es la primera vez que la portavoz reclama al presidente español que cumpla con lo suscrito en el acuerdo para su investidura. De hecho, hace justo una semana el presidente español mostró su total disposición a dar un "acelerón" a la legislatura y cumplir con todos los asuntos pendientes antes de convocar elecciones.