Hace unos días nos enteramos de que hay otro piso vacío en Gasteiz. Estoy convencido de que ahora existen muchos más que aquellos 8.000 que se contabilizaban hace veinte años: debemos sumar las promociones de vivienda protegida que no han sido ocupadas en su totalidad y los miles de metros cuadrados habitables con que se ha quedado la banca por su execrable voracidad. Así que mientras sobrellevo el imbécil regreso a los parámetros económicos que desembocaron en la crisis (quiero una casa; toma una hipoteca), y que sin duda nos arrastrará a otra, Gasteiz añade una vivienda vacía en el noble paseo de la Senda: un palacete de estilo neovasco.

El Departamento de Salud inició hace unas semanas la campaña anual de la vacunación contra la gripe. No tengo conocimientos para juzgar si es conveniente o no, por eso tiendo a confiar en los médicos. Lo que me parece innecesario es el gasto publicitario que genera la campaña: cartelería, anuncios, la agencia contratada... Veo mucha pasta circulando para una vacunación que, por lo que compruebo en mi entorno, todo el mundo conoce. Quien empezó a vacunarse contra la gripe años atrás ya sabe que tiene que seguir haciéndolo cada otoño, ¿no les parece?