el paro baja al 7% y ochenta de cada cien empleados firman contratos indefinidos con un máximo de siete horas de trabajo al día y un mes y medio de vacaciones garantizadas. El sueldo mínimo se establece en 1.500 euros al mes. Los bancos vuelven a pagar intereses por prestarles nuestro dinero, se eliminan las cláusulas suelo y se sustituyen por cláusulas cielo por si al euríbor le da por dispararse. Se fijan precios máximos de gasolina, de gas, de agua y de electricidad. Se prohíbe especular con la vivienda; es más, el derecho a una vivienda pesa sobre todas las cosas. Se incrementan los fondos para investigación y se recupera la gratuidad de la educación, la sanidad y los medicamentos. Se incluye a los dentistas y a los oftalmólogos en la Seguridad Social. Se eliminan el Senado, las dietas y los privilegios de los políticos, que pasarán a vivir de su sueldo y que no podrán aceptar regalos ni favores so pena de ser inmediatamente destituidos. Se establece un fondo mundial de solidaridad y justicia para ayudar y rescatar a aquellos ciudadanos que lo necesiten, aunque sean africanos o asiáticos. Se abre el wifi y empiezan a cobrar los que llenan las web de contenidos. Y, ya puestos, el Alavés asciende a Primera División y el Baskonia gana su primera Euroliga.