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Dimite el ministro de Sanidad de Starmer y se perfila como su rival

El laborista aboga por un debate sobre el liderazgo con "el mejor rango de candidatos posible"

Dimite el ministro de Sanidad de Starmer y se perfila como su rivalEfe

El primer ministro británico, Keir Starmer, sometido a una gran presión después de la debacle del Partido Laborista el pasado jueves en las elecciones municipales inglesas y regionales de Escocia y Gales, se encuentra en una posición cada vez más débil con la dimisión este jueves del titular de Sanidad, Wes Streeting, quien se perfila además como posible rival para disputar el liderazgo del partido.

Aunque Streeting es el primero de los ministros de Starmer en abandonar el barco, en días anteriores lo han hecho cuatro secretarios de Estado, y más de ochenta parlamentarios laboristas han reclamado a Starmer que dimita o establezca un calendario para hacerlo.

En un comunicado que se esperaba desde ayer, el hasta ahora ministro ha asegurado que había "perdido la confianza" en Starmer como líder y que los malos resultados electorales dejaban claro que no será él quien encabece la formación de izquierdas de cara a los próximos comicios generales de 2029.

Afirmó que la debacle electoral de la pasada semana es resultado de la "impopularidad" del Ejecutivo laborista de Starmer y de los "errores individuales" cometidos, como la decisión de recortar ayudas para los pensionistas, que han dejado al país sin saber qué es lo que el partido defiende realmente.

"Donde necesitamos visión, tenemos un vacío. Donde necesitamos dirección, tenemos deriva", dijo Streeting, que defendió que los retos futuros que enfrenta el país necesitan una mirada más valiente y soluciones mejores que las que actualmente está ofreciendo el Gobierno.

En busca del "mejor rango de candidatos posible"

En este sentido, Streeting, de 43 años y que representa el ala derecha del Partido Laborista —es un admirador confeso de Tony Blair— abogó por abrir un debate sobre el liderazgo de la formación "con el mejor rango de candidatos posible".

Y aunque es opinión compartida que Streeting aspira a suceder a Starmer y que sería uno de los más serios contendientes, en su comunicado de hoy no lo ha dejado claro.

Tampoco lo ha dejado claro otra potencial candidata, Angela Rayner, exviceprimera ministra y muy influyente dentro del laborismo. Rayner tuvo que dejar su cargo el pasado año por unas irregularidades fiscales en la compra de un apartamento, pero finalmente hoy anunció que acaba de ser exonerada por la Hacienda británica (HMRC).

Ese problema fiscal era su principal escollo a la hora de postularse para el liderazgo laborista, pero ahora que ha desaparecido, Rayner no termina de dar un paso al frente y oficializar su candidatura.

Según los estatutos del partido, tanto Rayner como Streeting tienen que conseguir el apoyo de una quinta parte del grupo parlamentario laborista, que en la legislatura actual equivale a 81 diputados, y esa puede ser la razón por la que ni uno ni otro se hayan postulado pese a que sus rostros llevan varios días siendo la portada de los noticieros.

Advertencias contra el caos

Una de las ministras que aún parece mantenerse fiel a Starmer, la titular de Economía Rachel Reeves advirtió este jueves de que una posible contienda interna por el liderazgo del Partido Laborista puede sumir al Reino Unido en el caos "en un momento de conflicto mundial".

Reeves recordó que la economía británica está creciendo —un 0,6% en el primer trimestre del año, según las cifras divulgadas hoy por la Oficina Nacional de Estadísticas— gracias a las medidas que ha tomado el Gobierno. "No deberíamos poner eso en riesgo", concluyó Reeves.

Reeves no es la única laborista que ha hecho piña con Starmer en su semana más amarga: el pasado martes, un centenar de diputados del partido, que equivalen a la cuarta parte del grupo parlamentario (403), firmaron una carta de apoyo al líder, en respuesta a quienes vienen reclamando su dimisión.

Los firmantes de la declaración de apoyo subrayaron que "no es hora de discutir por el liderazgo del partido" justo después de que el pasado jueves el partido sufriera "un resultado electoral devastador que demuestra que tenemos un duro trabajo por delante para recuperar la confianza del electorado".