- Un teléfono móvil del presidente francés, Emmanuel Macron, figuraba entre los objetivos de espionaje a cargo del programa israelí Pegasus, informó ayer el consorcio de medios de información que ha revelado el escándalo. La información, sin embargo, no precisaba si el teléfono de Macron pudo haber sido finalmente espiado por el programa israelí, ya que para ello hace falta analizar el terminal en busca de la intrusión. “Si los hechos se confirman, son evidentemente muy graves”, declaró a la prensa una fuente del Elíseo, que añadió que estas revelaciones serán aclaradas en su totalidad.

También fueron seleccionados como posibles objetivos los números de teléfono del entonces primer ministro, Édouard Philippe, y de otros catorce miembros del Ejecutivo francés, según Le Monde, uno de los medios del consorcio internacional que destapó el escándalo el pasado domingo.

Macron usa varios teléfonos móviles y el número de uno de ellos habría sido introducido, por una agencia de seguridad de Marruecos entre los objetivos del programa espía. La prensa francesa recordaba que en marzo de 2019 el Gobierno francés estaba muy preocupado por la tensión interna en Argelia, país vecino y rival enconado de Marruecos.

Pegasus, una vez que entra en un móvil, puede detectar toda la información del terminal, incluyendo las conversaciones por redes sociales y la actividad de la cámara y micrófono.

Por otro lado, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, reclamó ayer a los gobiernos el “cese inmediato” del espionaje con tecnologías como el software espía israelí Pegasus “que violen los Derechos Humanos”. “El uso del softwarePegasus para espiar a periodistas y defensores de Derechos Humanos entre otras figuras públicas es sumamente preocupante”, señaló Bachelet.

Asimismo, tildó de “extremadamente alarmantes” las informaciones que dan cuenta de un uso generalizado en distintos países del software Pegasus y apuntó que estas revelaciones confirman “algunos de los peores temores”. Bachelet explicó también que la utilización de software de vigilancia se ha asociado con “arrestos, intimidación e incluso asesinatos de periodistas y defensores de Derechos Humanos”.