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Mesa de Redacción

César Martín

Toda una vida profesional escribiendo y hablando sobre Vitoria y Álava

Truchas

Cualquier cosa me parece verosímil ya. La incidencia de la IA en el mundo audiovisual ha sido capaz de socializar contenidos que, por fuerza, son imposibles, pero que aún y todo, tienen toda la pinta de ser realidad. Y así se presentan. Si uno se da una vuelta por las principales redes sociales, puede toparse con vídeos de una trucha caminando por la calle Dato ataviada con un abrigo a la moda o ver cómo nace de un huevo un gatito de lo más dulce. Pero, independientemente de la creatividad desmedida de la herramienta y de quien la gestiona, lo que verdaderamente me llama la atención es el volumen de tiempo libre que tiene el personal que se dedica a inundar el ciberespacio con este tipo de creatividades. Es cierto que la Inteligencia Artificial es un avance llamado a ser paradigmático en la historia de la Humanidad, una suerte de punto de inflexión que llega para establecer un antes y un después, pero no es menos cierto que, aún siendo así, y teniendo en cuenta las potencialidades de las IA, cada uno de los contenidos que llegan al gran público requiere de un empeño especial, con reflexión, estrategia y recorrido propios, que al que escribe y suscribe estas líneas le parecen desmesurados, sobre todo, porque acostumbro a no tener tiempo casi ni para respirar.