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Mesa de Redacción

Aitor Álvarez

Graduado por la EHU en Comunicación Audiovisual. Community manager y realizador de vídeos en DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA.

El fin del ajedrez

Hasta hace relativamente poco tech bros y sus seguidores comentaban allá por donde iban que la IA sería fantástica para los artistas porque acortará el tiempo que uno gasta en hacer canciones, desarrollar su estilo, tocar mejor… Desde entonces se han revelado cada vez más escándalos en los que artistas emergentes resultaban ser creados con IA sin que hubiera talento detrás -porque esfuerzo hay, aunque sea para atropellar el algoritmo de cualquier manera. Desde entonces el discurso ha pasado de ser “¿Por qué no querrías ser mejor músico?” a “¿Por qué querrías ser músico?”. Las nuevas capacidades de los modelos de IA para generar música están revelando la enorme brecha entre quienes solo ven el valor del arte como algo para consumirse -que no valoran que el proceso de hacer algo que te importa es enriquecedor para el ser humano- y quienes hacemos ese arte que daban por sentado antes. Si les preguntases, probablemente habrían anunciado orgullosamente el fin del ajedrez cuando IBM Deep Blue venció a Garry Kasparov en 1997. Sin embargo, los que miramos más allá de nuestras pantallas sabemos por qué se sigue jugando hoy en día ese juego milenario... Porque es divertido y no necesitamos más explicación.