“Necesitamos llevar a nuestras industrias a la autonomía energética para alejarlas de la volatilidad”
EVE, Ihobe y Kutxabank instan en el Green Encounter de DNA a facilitar un marco “cómodo y competitivo”. El mayor reto es demostrar a las pymes que el modelo sostenible es rentable
En el necesario equilibrio entre sostenibilidad y competitividad del tejido empresarial vasco hacia su descarbonización, cuatro son las “palancas de actuación” por las que el Gobierno Vasco apuesta: eficiencia energética, electrificación, energías renovables y soluciones basadas en el hidrógeno o los biocombustibles. Así lo destacó ayer la viceconsejera de Transición Energética, Irantzu Allende, al inicio del quinto Green Encounter que organizó este miércoles DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA en Arkabia, en el corazón de Vitoria, y así también lo trasladaron entidades financieras y sociedades públicas en la mesa redonda sobre Industria, con una conclusión principal:
“En un contexto, ciertamente convulso, con una variabilidad de precios, necesitamos llevar a nuestras industrias hacia el ámbito de la autonomía energética para alejarlas de la volatilidad de toda esa incertidumbre. Por eso, la transición energética, tiene que ser un factor de competitividad, para que sean capaces de traccionar esas cuatro palancas, incidiendo en la cuarta, la de los combustibles alternativos, como el hidrógeno”.
Acompañamiento
Estas últimas palabras fueron pronunciadas por Natalia Díez de Arcaya, directora de Ayudas y Servicios del Ente Vasco de Energía (EVE). Si bien, fueron compartidas por todo ese panel de expertos: desde Marieli Arroyo, que coordina desde el área de negocio e impacto de Kutxabank Eragin las líneas de trabajo que acompañan a las empresas en su transformación, a Alexander Boto, director general de Ihobe(sociedad pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco) e incluso por la moderadora, Stephanía Mosquera, investigadora de Orkestra (Instituto vasco de Competitividad).
Porque, como instaron, “no podemos dejar a la industria sola en este proceso. Es responsabilidad del gobierno acompañarlas en un proceso que sea cómodo y, por supuesto, competitivo”.
Pymes
Entre los principales retos para seguir avanzando hacia esos modelos más sostenibles, el director de Ihobe, sociedad que trabaja con más de 400 empresas en economía circular, resaltó que aparte de la complejidad administrativa, de la falta de planes sistematizados en materia de formación y de costes económicos, “el mayor es demostrar a las pymes que el modelo sostenible es rentable en la producción de bienes”, algo que no se suele transmitir, y eso que está contrastado que “aproximadamente, entre el 40 y 50% de los costes de una empresa está relacionado con materias primeras y aplicar políticas de economía circular conlleva un ahorro mínimo de un 7%”, insistió Boto.
En su intervención, puso el ejemplo del “éxito” de la iniciativa transformadora de Ihobe, la de BasquESG, que tiene el objetivo de llegar a 500 pymes este año para dotar a las pymes industriales de Euskadi de las herramientas, capacitación y acompañamiento necesarios para mejorar su sostenibilidad.
Una brújula
Otra de las “grandes claves”, en opinión de este experto, es “tener una brújula porque, generalmente, las estrategias fallan en la implementación. Por eso, nosotros estamos trabajando en hacer proyectos concretos y en estar con las empresas. En acercarnos”.
“Me uno en lo que plantea–, añadió la directora de Ayudas y Servicios del EVE– Tenemos que trabajar de manera conjunta para que esos proyectos sean rentables”.
En este sentido, lo que hacen desde el EVE es “acompañarles y sentarlos a la mesa.Ofrecemos el tridente de tres bloques de apoyo: subvenciones a fondo perdido, gestión de los CAE (Certificados de Ahorro Energético) y justificaciones de desgravaciones fiscales”, precisó Díaz de Arcaya.
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Inversión privada
Pero además de colaboración pública, los proyectos sostenibles también necesitan de inversión privada. Desde este ámbito, para la experta de Kutxabank, uno de los retos es el de que haya una “gobernanza interna y conjunta orientada a crear productos rentables y diferenciales”, remarcó Arroyo.
Como entidad financiera, “lo principal” fue identificar qué volumen de la financiación se podía calificar como sostenible. Tras ello, se fijó una cifra de financiación sostenible, de 10.000 millones, en un periodo del plan estratégico de tres años, y un objetivo de descarbonización, “empezando por los sectores más intensivos”. Ahí ejercen de “acompañantes-supervisores”, viendo cómo evolucionan sus clientes.
“Y nos parece muy importante buscar garantías, porque los riesgos están. Para ello, acabamos de firmar un acuerdo con el Fondo Europeo de Inversión (FEI), que está muy centrado en el tejido pyme. Por ejemplo, hace poco, hemos incorporado la garantía del FEI con BasqueVolt y hemos ido con una operación de cinco millones de euros porque necesitaban un aval para recibir una ayuda”.
Mapeo
La moderadora también intervino en esta mesa para puntualiza que desde Orkestra han trabajado en un mapeo intensivo de Euskadi hacia la transición sostenible, "y hemos visto que falta coordinar las ayudas y ponerlas en algún lugar accesible, con plataformas que permitan visualizar todo esto".