“Europa no renuncia a una economía que combine sostenibilidad y competitividad”
Johan Stierna pone sobre la mesa el difícil reto de la UE en los encuentros organizados por DNA en Vitoria
DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA dedica la quinta edición de los encuentros Green encounter, celebrada en Arkabia, las renovadas instalaciones de Fundación Vital en la vitoriana calle Postas, a reflexionar y profundizar sobra la manera en la que Europa debe conjugar una economía competitiva y sostenible bajo parámetros de democracia, pilar fundamental de la UE.
Tras el acto inaugural y la bienvenida a ponentes y público, toma la palabra el invitado Johan Stierna, encargado de liderar proyectos y equipos de investigación en el Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea, dentro del área de economía justa y sostenible.
A lo largo de su intervención, analiza la posición de Europa en un escenario global cada vez más exigente y en un continente, el europeo, bajo presión ante el cambio de contexto geopolítico.
La sostenibilidad, clave para una industria competitiva
En este contexto, se pregunta Stierna cómo puede Europa mantener su competitividad sin renunciar a su modelo social ante el problema de productividad que afronta el continente, a veces, por detrás de EEUU o China.
Reforzar la identidad
Ante esta realidad que obliga a repensar las políticas económicas comunitarias, el también coautor del Informe Draghi aboga por reforzar la identidad de Europa equilibrando tres elementos clave: competitividad, sostenibilidad y democracia.
Asegura que Europa no renuncia a la fuerte apuesta inversora en sostenibilidad y competitividad, y en esta senda va seguir de cara al futuro.
Parte de la base de que toda crisis es al mismo tiempo una oportunidad. Por ejemplo, la emergencia climática. Explica que, desgraciadamente, la temperatura del planeta no deja de subir, lo que significa que los recursos se utilizan de forma poco sostenible. Hay que darle la vuelta.
“Un territorio capaz de generar energía más barata es más atractivo para crear empleo”
En este punto, Stierna ve en la transición energética una oportunidad porque va a crear nuevos empleos, aunque otros van a desaparecer, los relacionados con la energía fósil.Otro tanto ocurre con la inteligencia artificial (IA), con gran efecto en la destrucción y construcción de puestos de trabajo.
Europa empezó a reflexionar sobre competitividad a partir 2024 y vio que, en comparación con EEUU e incluso con China, era más débil en el campo digital, por lo que tenía que mejorar, pero cómo hacerlo para que competitividad y sostenibilidad vayan de la mano, se pregunta el experto.
Incorporar la sostenibilidad
“Intentamos que nuestra industria cambie las tecnologías para que sean lo más limpias posibles”, indica. Y para ello es importante incorporar la sostenibilidad desde el principio a la estrategia de las empresas e innovar desde la sostenibilidad y bajo parámetros de democracia y entre todos los gobiernos, desde el más global hasta el más local.
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Defiende que las políticas de sostenibilidad no solo pueden ser de arriba hacia abajo porque eso no funciona; los beneficios no pueden ser solo para las empresas grandes, hay que compartir beneficios y gastos. Ocurre igual con la extracción de las materias primas que se necesitan a la hora de innovar y avanzar tecnológicamente, si parte del beneficio obtenido, no beneficia al territorio local, va a haber rechazo.
Preservar la democracia
“La democracia es uno de los pilares que queremos preservar en Europa, a diferencia de otros países, como China, que son muy competitivos, pero que aún no han desarrollado una democracia como la europea. “En Europa queremos compaginar los tres: sostenibilidad, economía competitiva y democracia”, apunta.
Entonces, cómo avanzar en el eje competitividad-sostenibilidad. Por ejemplo, mediante la economías circular, autonomía estratégica...
“No podemos ser tan dependientes de actores que están fuera. Europa paga en torno a 400.000 millones de euros a Rusia, EEUU y países árabes para abastecerse de energía. Si podríamos crear esa energía en Europa, ahorraríamos mucho dinero que podríamos invertir en sanidad, por ejemplo”.
Misiones europeas
Subraya en este punto el valor de las denominadas misiones europeas de las que Vitoria forma parte. 100 ciudades a las Europa ha lanzado el reto de ser neutras en CO2 para 2030.
“Son compromisos que generan dinamismo a la hora de innovar y cuando un territorio puede generar mucha energía renovable a nivel local, bajan los precios y surgen empresas que empiezan a moverse en ese mundo de la energía; pasó lo mismo en el pasado hasta que llegó la descentralización; ahora, vemos una vuelta al territorio”, señala.
Energía más barata
“Un territorio que es capaz de generar energía más barata es más atractivo para crear puestos de trabajo”, añade.
Otra de las estrategias que defiende Stierna a nivel local consiste en actuar desde los barrios, en invertir para crear barrios más sostenibles y bonitos. “Hay mucha inversión europea destinada a sostenibilidad y competitividad y eso va a continuar de cara al futuro”, reitera.