Síguenos en redes sociales:

Conoce un truco infalible para pelar tomates al instante

Quitar la piel a esta hortaliza, muy utilizada en la cocina, puede ser más fácil de lo que parece siguiendo unos consejos de experto. Ahorrarás tiempo y obtendrás un resultado perfecto.

Conoce un truco infalible para pelar tomates al instantePexels

Lo utilizamos en ensaladas, guisos, gazpachos, salsas…  El tomate es un producto omnipresente en todo recetario de cocina. Y precisamente de esa presencia tan abundante se deriva la necesidad de un uso fácil. Como ocurre con la tortilla, que suscita el acalorado debate entre quienes la prefieren con o sin cebolla, en el caso del tomate sucede algo parecido. En este caso, el dilema es si es mejor utilizarlo con o sin piel.

Al final, todo va a depender del gusto particular. Si bien hay chefs que opinan que el tomate sabe mejor sin piel, debido a que se funde en la boca mucho más fácilmente, multitud de profesionales de la alimentación recomiendan consumirlos como la tomatera los trae al mundo, sin desnudarlos de esa capa exterior.

En cualquier caso, si los vas a consumir crudos con piel, recuerda siempre  limpiarlos y desinfectarlos adecuadamente para evitar ingerir partículas de suciedad, plaguicidas, abono o insectos, así como gérmenes y bacterias.

Antes de consumir los tomates en crudo hay que limpiarlos y desinfectarlos.

Escaldado, el método de pelado mas rápido y efectivo

Si te decides a pelarlos, el método más rápido y efectivo para hacerlo es el escaldado. Solo tienes que hacer un corte superficial en forma de cruz en la base del tomate, sumergirlo en agua hirviendo de 3 a 10 segundos, y pasarlo inmediatamente a un bol con agua helada para cortar la cocción. De esta forma, la piel se deslizará sola.

¿Quieres verlo en vivo y en directo en un vídeo? Pincha aquí debajo y te explican el proceso de forma sencilla:

Guía paso a paso

  1. Preparación: Comienza lavando el tomate y a continuación, con la ayuda de un cuchillo afilado, realiza un corte poco profundo en forma de cruz en la parte inferior (la base), intentando cortar únicamente la piel y no su interior.
  2. Escaldado: Pon a hervir una olla con agua y una vez que alcance el punto de ebullición, que te anunciarán las burbujas, sumerge el tomate entero de 3 a 10 segundos. Los chefs recomiendan este tiempo mínimo para evitar que la carne del tomate se cocine.
  3. Choque térmico: Con ayuda de una espumadera, saca el tomate rápidamente y colócalo inmediatamente en un recipiente con agua muy fría o hielo. Mantenlo ahí durante 2 minutos. Al sacarlo verás que la piel se ha abierto.
  4. Pelado: Espera unos segundos y tira de las esquinas de la piel que cortaste en cruz con la punta de los dedos o un cuchillo. Verás cómo se desprende sin esfuerzo.

Un corte en forma de cruz en la parte inferior con un cuchillo afilado facilita el pelado.

Otras alternativas exprés

  • Método exprés en el microondas: Haz el corte en cruz señalado, coloca el tomate en un plato, tápalo y mételo al microondas durante 1 minuto y 30 segundos o 2 minutos a lo sumo a máxima potencia. La piel saldrá muy fácil, aunque debes manipularlo con cuidado para no quemarte. Lo mejor es dejar que repose unos segundos tras sacarlo del microondas antes de estirar suavemente de los extremos de la piel. Si algún trozo se resiste, puedes ayudarte de un cuchillo para retirarlo. Y ya lo tienes listo para cocinarlo.  
  • Con fuego directo o soplete: Si no quieres hervir agua, puedes recurrir al método del fuego directo. Ensarta el tomate con un cuchillo o pincho y pásalo directamente sobre la llama de la cocina durante unos segundos, girándolo hasta que la piel empiece a abrirse por el corte en cruz. Llegado este punto, sepáralo del fuego. No lo dejes mucho tiempo para que no se queme. Después, retira los trozos de piel del tomate y objetivo cumplido.

Si no dispones de fuego directo, también puedes utilizar un soplete, una herramienta que permite preparar recetas deliciosas.

Un cocinero pelando tomates en la cocina.

Consejos extra para facilitar el pelado

Pelar el tomate te resultará aún más fácil si tienes en cuenta estas recomendaciones básicas:

  • Elige tomates que estén en la condición perfecta. Si están verdes, la piel será difícil de retirar. Si están muy maduros, pueden deshacerse.
  • Sécate bien las manos antes de retirar la piel del tomate para que no se resbale y con ello se complique el pelado.

Una vez pelados, guarda la piel porque te servirá para preparar polvo de tomate, que puedes añadir a los macarrones o las patatas, o incluso para hacer compostaje.

Sabías que…

Los primeros tomates que llegaron a Europa no eran rojos ni verdes, sino amarillos. De ahí viene su nombre italiano, “pomodoro”, que significa literalmente “manzana dorada”. Curioso, ¿verdad? Ahora esta fruta ya no es del color del oro; sin embargo, para los/las cocinillas tiene casi el mismo valor que este noble metal.

Cada tipo de tomate, un tipo de piel

- Cherry

Llamados así por su semejanza con las cerezas, al ser del mismo tamaño, de un color muy similar y sabor dulce, los tomates cherry son una variedad con la piel tersa, que explota en la boca al hincarles el diente. Es ideal para utilizar cruda en ensalada o cocinada. Además, son perfectos para aperitivos, brochetas o guarniciones debido a su tamaño y textura. También se pueden asar para realzar su dulzura o deshidratar con objeto de agregar a diversas recetas.

Variedad de tomates cherry.

- Kumato

A pesar su nombre tan “exótico”, este tomate nació en Almería. Tiene un color muy oscuro, con tonos verdes y marrones, y su textura es más rígida que el resto de su especie. Su piel también es más gruesa, lo que le da una mayor resistencia y lo hace ideal para platos que requieren un poco más de consistencia, como los carpaccios. Lo mejor es que sabe al tomate de toda la vida, por eso es perfecto para ensaladas, donde se puede disfrutar al cien por cien de su jugo

El tomate Kumato se identifica por su color muy oscuro, con tonos verdes y marrones.

- De pera

Otro tomate con nombre de fruta. Por su forma alargada y ligeramente redondeada en la base recuerda a la forma de una pera. Es muy carnoso, con mucho jugo y un sabor dulce y suave. Tiene un contenido mayor de pulpa y menor cantidad de semillas. Su piel fina facilita su pelado y procesamiento para salsas y purés. Se utiliza a menudo para hacer conservas de tomate caseras, y en verano se convierte en el rey de la cocina por su uso en gazpachos, salmorejos y otras cremas frías

Tomate de pera, muy carnoso y con mucho jugo.

- En rama

Proviene de América Latina, pero tiene un largo historial de cultivo en los Andes y es muy apreciado en Cataluña por su papel en el famoso pan tumaca. Es una variedad pequeña, pero más grande que la cherry, y se diferencia del resto porque los tomatitos se presentan unidos por una rama, como su propio nombre indica. Son de forma redonda y de piel más dura. Por su cantidad de jugo van muy bien para untar en tostadas, y también en ensaladas o de acompañamiento de platos principales, como pescados o carnes.

Tomates en rama, ideales para untar en tostadas.

- Raf

Un tomate de forma irregular con surcos profundos, que lo hacen fácilmente reconocible. Raf son las siglas de Resistente a Fusarium, una enfermedad muy común de las tomateras. En cuanto a sus propiedades organolépticas, este tomate aúna dulzor y acidez en una pulpa escasa y casi sin semillas. Curiosamente, a diferencia de otros tomates, este hace su maduración de dentro hacia fuera. Su piel va perdiendo turgencia al madurar.

El tomate raf aúna dulzor y acidez.

Sea cual sea la variedad elegida, el tipo de consumo o de receta marcará si es conveniente pelar los tomates o no. Pero siempre, a gusto del consumidor.