491.481 euros es la deuda que la municipalidad de Tánger tiene con Vitoria, a día de hoy, por las nueve multas coercitivas puestas por el Ayuntamiento a la ciudad marroquí por no reparar el deteriorado palacio Álava-Esquível, de su propiedad.

La cuantía sube mes a mes y el conflicto lleva camino de cumplir los ocho años sin acuerdo a la vista. No obstante, hoy el concejal de Modelo de Ciudad, Borja Rodríguez, ha avanzado que las autoridades marroquís han trasladado al Consistorio gasteiztarra que van a responder antes de fin de mes a los requerimientos hechos desde Gasteiz.

Palacio Álava-Esquível, en el Casco Viejo de Vitoria. Alex Larretxi

El día 30 es el fin de plazo que el gobierno municipal se dio antes de poner la décima multa a la ciudad de Tánger e iniciar los trámites para expropiar el palacio de la calle Herrería del Casco Viejo.

Acuerdo o conflicto

"Un acuerdo es mejor que el conflicto permanente", insiste Rodríguez a EH Bildu y Elkarrekin, que ya dan por muerta la vía del acuerdo con la municipalidad marroquí. "Con las multas tampoco se ha solucionado nada", añade el concejal de Modelo de Ciudad.

En cambio, para la coalición soberanista y la formación morada, esta espera es simplemente alargar más la situación y lo único que significa es que no hay ningún avance en la negociación.

"Si el miércoles 1 de julio, no hay acuerdo, imponga la décima sanción a Tánger y sigue con la hoja de ruta acordada por el Pleno a finales del año pasado", solicita el concejal de EH Bildu Xabier Ruiz de Larramendi.

"Mantener dos contactos no es avanzar mucho", señala el concejal de Elkarrekin Óscar Fernández.

Atascados en la 9ª multa

La última sanción que Vitoria impuso a Tánger a cuenta del ruinoso palacio Álava-Esquível fue en mayo de 2023, poco antes de las elecciones municipales tras las que el PSE llegó al gobierno.

"La vía de las sanciones se ha parado con el PSE", reprocha al ejecutivo local Ruiz de Larramendi, argumentando que lo que, quizá, no quiere es tener un conflicto con Marruecos. "Cumpla la hoja de ruta acordada", reitera Ruiz de Larramendi.

Hoja de ruta

Una hoja de ruta que pasa por expropiar el edificio a Tánger si no se encarga del mantenimiento de su propiedad ni de la rehabilitación del palacio ante el riesgo de desprendimientos.

Además, subraya Elkarrekin que, a diferencia de otros palacios en mal estado del Casco Viejo, en Álava-Esquível vive gente y Tánger lleva desde finales de 2018 sin hacerse cargo de la situación y haciendo caso omiso a las llamadas de atención del Ayuntamiento gasteiztarra.