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Recetas con judías que sorprenden en invierno… y en verano

Tanto para templar el cuerpo en los días fríos como para refrescarnos en verano, estas propuestas te ayudarán a preparar guisos nutritivos con sabores innovadores frente al plato de cocido tradicional

Recetas con judías que sorprenden en invierno… y en veranoFreepik

Las judías o alubias blancas son una legumbre altamente nutritiva, destacada por su alto contenido en fibra, proteínas vegetales y carbohidratos de absorción lenta, con muy poca grasa. Son ricas en minerales (hierro, potasio, magnesio) y vitaminas del grupo B (ácido fólico), ideales para mejorar la salud cardiovascular, controlar el colesterol y la diabetes, y mejorar el tránsito intestinal.

Las judías del Barco de Ávila, reconocidas por su piel fina y textura suave, pese a su gran tamaño, se preparan tradicionalmente en guisos lentos con ciertosembutidos o carne de matanza (chorizo, panceta y oreja). Para un resultado óptimo requieren 12 horas de remojo, además de un reposo final con objeto de rematar el sabor y la textura del caldo. Sin embargo, hemos seleccionado dos recetas diferentes para innovar en el paladar de tus comensales.

De todas formas, por si te apetece en algún momento prepararlas al estilo clásico, aquí puedes ver cómo se elabora un guiso tradicional con judías, chorizo y panceta:

Nosotros te proponemos un par de recetas distintas con este producto de la huerta, para degustarlas en versiones más innovadoras que la puramente tradicional y cuyo éxito está más que probado.

Si te atreves, te indicamos ingredientes y el paso a paso de cada una de ellas, con lo que te resultará sencillo conseguir ambas elaboraciones.

Judías blancas con perdiz y boletus

En Castilla, este guiso gusta mucho, por su contundencia e ingredientes locales. Se trata de una receta de otoño que te sorprenderá por su sabor tan especial. Combina la melosidad de las judías blancas de riñón, la intensidad de la perdiz de caza y el aroma del boletus. Todo un deleite para los sentidos que a la vez templará el cuerpo llenándolo de energía. Ideal en las jornadas frías.

El boletus aporta un aroma particular al guiso.

Ingredientes:

  • 400 g de judías blancas (tipo El Barco de Ávila o pochas)
  • 2 perdices de tiro (limpias y troceadas)
  • 300 g de boletus edulis frescos o congelados
  • Verduras: cebolla, puerro, zanahoria, ajo
  • Vino blanco o coñac
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Una hoja de laurel

Las judías se impregnan bien del sabor de los ingredientes que las acompañan en cada receta.

Elaboración:

  1. Para garantizar un resultado final de los que dejan huella en el paladar es importante dejar las judías en remojo 12-24 horas.
  2. El primer paso del cocinado consiste en cocer las judías con la cebolla, zanahoria y laurel. A lo largo de ese proceso de cocción conviene “asustarlas” (añadir agua fría) dos o tres veces para asegurar que queden tiernas.
  3. Mientras se cuecen las judías, pasamos a preparar la perdiz. Esta se cortará en trozos, que se irán dorando en una cazuela con aceite para después retirar y reservar. En ese mismo aceite, sofreímos cebolla, ajo y puerro picados. Reincorporamos la perdiz y añadimos el vino blanco, dejando evaporar el alcohol. Agregamos caldo hasta cubrirlas unos dos dedos por encima y cocinamos hasta que la carne esté tierna. El tiempo de cocinado estimado es de 1-1,5 horas o 20 minutos si se utiliza olla rápida.
  4. Es momento ya de ponernos con los boletus. Hay que limpiarlos y trocearlos para, acto seguido, saltearlos en una sartén con ajo y perejil hasta que estén dorados.
  5. Por último, mezclamos las judías cocidas con la perdiz y su salsa. Incorporamos los boletus salteados y cocinamos todo junto de 5 a 10 minutos para amalgamar sabores. Si dejamos reposar el guiso se intensificará su sabor y el resultado será para chuparse los dedos.

Truco: Para un caldo más espeso, puedes triturar parte de la verdura de la cocción con unas pocas judías y añadirlo al guiso.

Consejo del chef

Para cocer bien las alubias blancas y que queden tiernas sin romperse, el truco fundamental es el remojo prolongado (10-12 horas) y "asustarlas" con agua fría durante la cocción. Comienza con agua fría, cuece a fuego lento y evita removerlas con cuchara para mantener la piel intacta. Hazlo solo moviendo la cazuela.

En este vídeo de David Monaguillo, académico de Gastronomía de Catilla y León, puedes seguir la preparación con detalle…

Ensalada de judías moradas de El Barco de Ávila

En contraste con la receta anterior, te proponemos también una elaboración refrescante a base de judías, Si son del Barco de Ávila genial, por tratarse de un producto gourmet de altísima calidad, pero si no, tampoco hay problema para conseguir un guiso espectacular. En este caso, en vez de las típicas blancas, hemos optado por las judías moradas del Barco, amparadas por una IGP (Indicación Geográfica Protegida).

Distintos tipos de judías, entre ellas las moradas.

Esta ensalada de judías es un plato rico en fibra y proteínas, ideal para combatir el calor en las jornadas veraniegas. Combina judías cocidas, pimientos (verde/rojo), cebolla morada, tomate y atún, aliñado con una vinagreta clásica de aceite de oliva, vinagre de Jerez y sal. Verás qué armonía de sabores en el paladar. Además, tiene la ventaja de que se elabora en un periquete.

De hecho, las judías o alubias blancas son también una opción fresca, ligera y nutritiva en función de cómo se cocinen, yaque no requieren prepararlas siempre con calor, salvo para cocerlas. No obstante, se pueden usar las de conserva, bien lavadas, si no quieres dedicarles más tiempo cociéndolas en casa.

Con todo, este plato proporciona saciedad sin pesadez y al mismo tiempo ayuda a mantener una dieta equilibrada.

Ensalada con judias.

Ingredientes:

  • 350-400 g de judías moradas cocidas.
  • Pimiento rojo y verde en cubitos
  • Cebolla morada picada
  • 1 tomate
  • Atún en conserva
  • Huevo cocido
  • Aceitunas negras en cantidad opcional, a voluntad.
  • 1 aguacate
  • Cilantro o perejil al gusto de cada cual.


Preparación:

  1. Comienza picando las verduras finamente.
  2. Mézclalas con las judías, el atún y el aliño.
  3. Prepara el aliño emulsionando en un bote o frasco de cristal aceite de oliva virgen extra (AOVE) y vinagre (de Jerez o manzana) con sal.
  4. Refrigera la ensalada en la nevera durante dos horas, como mínimo, para potenciar los sabores. Y lista para catar unos bocados frescos que despiertan los sentidos.

El resultado será irresistible si se usan ingredientes frescos y se deja reposar la ensalada para que las alubias absorban la vinagreta.