Al cocinar en casa, con frecuencia echamos de menos un toque especial para nuestras recetas, de modo que las comidas resulten más sabrosas y a la vez sorprendan a tus seres queridos con una chispa de creatividad. ¿Sabes cómo lograrlo? El secreto está en unas sustancias vegetales aromáticas que actúan como condimentos clásicos y que juntas poseen un poder extraordinario.

Como por obra de alquimia, las llamadas cinco especias chinas tienen la capacidad mágica de transformar cualquier plato. Estos son: anís, pimienta, canela, hinojo y clavo. La combinación de todas ellas da lugar a los sabores y aromas propios de la cocina china, y oriental en general, basados en la armonía de la mezcla.

Con las 'cinco especies chinas' tus platos acercaran aromas de Oriente a tu mesa. Pexels

El secreto está en la mezcla

El secreto que cambia completamente el perfil aromático de cualquier plato, en este caso, está en la mixtura, una conjugación concreta que busca equilibrar los sabores fundamentales de la tradición culinaria china y asiática en general: dulce, ácido, amargo, salado y umami.

Estas especias se muelen juntas para obtener un polvo fino y muy fragante que aporta un sabor tan peculiar y distintivo a carnes, caldos, verduras o marinados. Así, esta forma casi filosófica de entender el condimento aporta calidez, un ligero dulzor con un fondo anisado muy reconocible, un punto picante y un aroma profundo que perfuma el ambiente donde se cocina. Basta con probar el resultado para entenderlo.

¿Sabes qué aporta cada especia?

  • El anís estrellado da un perfume característico, ligeramente dulce y con un punto de regaliz.
  • La canela concede calidez y profundidad.
  • El hinojo potencia el matiz anisado pero añadiendo un toque más herbal.
  • El clavo aporta carácter en forma de nota intensa, casi medicinal.
  • Y la pimienta, negra o de Sichuan, añade el contrapunto picante o ligeramente cítrico. En este último caso, el milagro lo obra la de Sichuan.


Tan potentes por separado, esta amalgama de especias reúne una armonía increíble en el paladar. Podría afirmarse que juntas funcionan cual maquinaria perfectamente engranada.

A cada especia, su papel

De hecho, a cada especia se la relaciona con un elemento simbólico. Vamos a conocerlos uno a uno.

  • Anís estrellado. Asociado al elemento madera, estimula y reconforta. Originario del sur de China y Vietnam, el anís estrellado es la base más reconocible de la mezcla. Su aroma dulce y su sabor, como ya hemos comentado, similar al regaliz aportan calidez y profundidad. Además, es un ingrediente esencial en el pho vietnamita y en muchos guisos cantonenses.

El aroma y sabor del anís estrellado aportan calidez y profundidad. Pexels

  • Clavo. Evoca al elemento fuego, aporta calidez y energía (picante). De aroma intenso y ligeramente amargo, el clavo da cuerpo y carácter a la mezcla. Su potencia aromática hace que solo se necesite una pequeña cantidad. En la medicina tradicional china, se usa también por sus propiedades digestivas y antibacterianas.

El clavo da cuerpo y carácter a la mezcla por su potencia aromática. Pexels

  • Canela cassia. Se identifica con el elemento tierra, favorece la digestión y tiene gran poder aromático. A diferencia de la canela de Ceylán, la cassia china tiene un sabor más robusto y picante. Aporta dulzor, calidez y un toque amaderado que equilibra los tonos anisados y florales del resto de las especias.

La canela cassia china tiene un sabor más robusto y picante que la de Ceylán. Pexels

  • Hinojo. Alude al elemento metal. Suaviza los sabores fuertes. El hinojo añade frescura y un matiz ligeramente mentolado. Su función es suavizar el conjunto y aportar una sensación de ligereza al sabor final.
  • Pimienta de Sichuan. Relacionada con el elemento agua, activa los sentidos. Es el ingrediente más distintivo. No es una pimienta propiamente dicha, sino la cáscara seca de una baya del género Zanthoxylum. Su sabor es cítrico y su picor, ligeramente anestesiante, deja una sensación de cosquilleo en la lengua. Una combinación única entre entumecedora y picante.

En este vídeo te enseñan a elaborar tu propio condimento ‘chino’ en casa:

Conoce los usos culinarios de las cinco especias para lograr ese “sabor chino”

Si quieres que tus platos tengan esa personalidad auténtica, hay varias formas sencillas de incorporarlas.

Puedes usarlas como rub seco –una mezcla de especias que se frota sobre alimentos crudos– para carnes, especialmente pato, cerdo o pollo. De hecho, es casi obligatoria si te atreves con un pato estilo cantonés en casa. Porque si hay un producto que casa especialmente bien con esta mezcla es el pato. La grasa de esta ave, tan presente en la gastronomía china, absorbe y amplifica esos aromas cálidos y especiados, creando esa combinación tan característica que asociamos inmediatamente con la cocina china más tradicional. Pero tampoco hay que limitarse a él, ya que van muy bien con el cerdo asado, costillas…

Para preparar una irresistible carne de cerdo a la parrilla, frota una mezcla de aceite, ajo y estas cinco especias maravillosas y obtendrás como resultado una carne jugosa y sabrosa.

Una mezcla de aceite, ajo y estas cinco especias da lugar a una carne jugosa y sabrosa a la parrilla. Pexels

De hecho, también funcionan genial en salteados de verduras al wok: una pequeña cucharadita añadida al aceite caliente antes de incorporar verduras y proteína cambia por completo el resultado.

Y con el tofu, el resultado es igualmente espectacular. Una buena idea es marinarlo en salsa de soja y una pizca de cinco especias antes de asarlo. La textura crujiente del tofu combinada con los sabores intensos de la mezcla genera un plato con gran personalidad. Una sugerencia a tener muy en cuenta por las personas vegetarianas que buscan sabores diferentes.

En sopas y caldos de pollo o pato, la mezcla de especias actúa como aromatizador. Pexels

En marinados, mezcladas con salsa de soja, ajo, jengibre y un toque de miel, adoban carnes antes de asarlas o saltearlas, elevando cualquier pieza de carne a otro nivel. Si dejas marinar la carne unas horas, los sabores se integrarán de forma espectacular.

En sopas y caldos de pollo o pato, la mezcla de especias actúa como aromatizador. Junto con jengibre y ajo en caldo caliente, el resultado recuerda a una reconfortante sopa de fideos asiática.

Las cinco especias chinas, en su justa medida, aportan personalidad a cada plato. Pexels

Y también pueden utilizarse en postres dulces o en guisos largos donde el aroma tenga tiempo de desplegarse. En el caso concreto de la repostería, combina bien con miel, chocolate o frutas como la naranja.

Eso sí, no hay que abusar. Es una mezcla intensa, por lo que con poca cantidad basta para no eliminar los sabores de los ingredientes principales del plato.

El truco final

Un truco de oro es tostar ligeramente la mezcla de especias en seco durante unos segundos antes de usarla. Activará los aceites esenciales y el aroma se volverá mucho más complejo.

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Consejo de conservación:

Guarda el polvo de estas cinco especias en un recipiente hermético, protegido de la luz y la humedad, para que mantenga su aroma y sabor durante varios meses.

Con todo, esta mezcla de especias es una joya en la cocina que aporta sabor único a los platos. Y lo mejor de todo, sin complicarte la vida, además de hacerte sentir como un/a auténtico/a chef en tu propia casa.