La alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Maider Etxebarria, ha abordado la limpieza urbana en el Debate General de Política Municipal, una de las preocupaciones que aparece de manera recurrente en las encuestas municipales. En concreto, una de las principales novedades en este ámbito será la nueva Ordenanza Municipal Reguladora de la Protección, el Bienestar y la Tenencia Responsable de Animales de Compañía, cuyo texto se aprobará mañana en la Junta de Gobierno Local. La tramitación completa de la norma, que sustituirá a la vigente desde 2013, culminará a principios del año que viene con el objetivo de adaptarla a la evolución social registrada en los últimos años en materia de respeto y protección animal.

La ordenanza responderá al interés general, pues fomentará comportamientos responsables en el entorno urbano para favorecer una convivencia equilibrada y, al mismo tiempo, protegerá a los animales de compañía frente al abandono y el maltrato. La regulación está enfocada en los animales de compañía, como perros, gatos y hurones, y en los animales exóticos mantenidos en cautividad. Asimismo, “fomentará los comportamientos responsables en el entorno urbano a favor de una convivencia equilibrada y, al mismo tiempo, protegerá a los animales de compañía del abandono o el maltrato”, ha detallado Etxebarria.

Bolsa y botella de agua, el equipamiento

Una de las novedades más llamativas afecta directamente a los dueños de perros con la obligación de diluir en agua los orines de sus animales en la vía pública. La medida responde a las continuas quejas de comunidades de vecinos y comerciantes por los olores generados en portales, fachadas y aceras. En la práctica, salir a pasear al perro implicará llevar consigo, además de la bolsa para los excrementos, una botella de agua con la que neutralizar los orines en el momento.

La actualización de la ordenanza llega acompañada de un incremento sustancial del régimen sancionador en todas sus categorías. Las infracciones leves, que hasta ahora no superaban los 750 euros, podrán alcanzar los 3.000 euros con la nueva norma. Las graves, cuya horquilla actual oscila entre 751 y 1.500 euros, pasarán a moverse entre los 3.001 y los 10.000 euros. Y las muy graves, que en la actualidad van de 1.501 a 3.000 euros, comenzarán en 10.001 euros y podrán llegar hasta los 100.000.

En términos concretos, no recoger los excrementos del animal o no diluir sus orines conllevará una multa de 200 euros. En el caso de los excrementos, la sanción casi se triplica respecto a los 90 euros que contempla actualmente la Ordenanza de Limpieza; en el de los orines, directamente se crea la infracción, ya que hoy en día no existe penalización alguna. En la escala intermedia, mantener a un animal atado de forma permanente o dejarlo en un vehículo sin ventilación en condiciones climatológicas que pongan en riesgo su salud supondrá una multa de 3.001 euros, frente a los 751 actuales. Por último, las conductas más graves como el maltrato, el abandono, la organización de peleas de animales o depositar veneno o alimentos con elementos punzantes en espacios públicos pasarán de los 1.501 euros vigentes a los 10.001 euros como punto de partida.