El (CIAM) San Prudencio de Gasteiz acoge desde este pasado lunes una nueva edición del campo de trabajo Bestalde, un programa educativo y terapéutico de ayuda a la inserción social de personas privadas y exprivadas de libertad en el que también toman parte personas mayores y voluntarias y profesionales de la Fundación Adsis.
25 personas reclusas en los centros penitenciarios de Álava y Basauri, hombres en su mayoría, acompañadas por un equipo colaborador de otras 13 personas, así como más de 60 personas usuarias tanto de las viviendas comunitarias como del LAR San Prudencio, están tomando parte en la iniciativa, que se prolongará hasta el 7 de julio.
Más de tres décadas de recorrido
Surgido en 1993 como un proyecto pionero e innovador en lo social y sorteado el parón de la pandemia, Bestalde celebra estos días su 60 edición, pues se desarrolla tanto en verano como en invierno.
Durante algo más de una semana, el CIAM San Prudencio acogerá tertulias, manualidades, musicoterapia, juego y cualquier actividad que favorezca el contacto intergeneracional entre las personas participantes, que a través del encuentro generan entrañables vínculos afectivos.
Todas ellas realizarán además mañana jueves un paseo, adaptado a las personas con movilidad reducida, siguiendo el trazado del Camino de Santiago dentro de la ciudad que, curiosamente, pasa por el propio Centro Integral de Atención a Mayores emplazado en la calle Francia.
El Departamento municipal de Políticas Sociales hace posible la celebración de Bestalde mediante una ayuda económica y la cesión del espacio.
Según ha remarcado este miércoles in situ el concejal del ramo, Lucho Royero, Bestalde promueve tanto esa inserción social de las personas privadas de libertad como "un "acercamiento y una convivencia" en forma de "construcción de comunidades" con las personas mayores del CIAM.
Vínculos afectivos
Conchi Zapatera, jefa de las viviendas comunitarias municipales del Ayuntamiento de Vitoria, ha destacado por su parte que "lo que se busca" con este programa es "que haya una ganancia por todas las partes".
La acogida, un año más, está siendo "muy positiva" por parte de todos los participantes, en palabras de Zapatera. "Incluso hay algunos exreclusos que en su momento participaron en los programas y han seguido luego con el paso de los años viniendo como voluntarios", ha remarcado.
La Fundación ADSIS trabaja en las prisiones de Álava y Bizkaia desde hace más de veinte años. Con esta actividad, pretende pretende lanzar un mensaje positivo sobre la inserción social de las personas privadas de libertad y contribuir a evitar el aislamiento y la inactividad de las personas mayores.