Durante 2025, Cáritas acompañó a 17.077 hogares formados por 34.569 personas en situación de pobreza y exclusión social. En concreto, en Araba, la entidad acompañó a un total de 3.908 hogares, lo que representa cerca de 9.770 personas en el conjunto del territorio diocesano, en un contexto en el que la exclusión social se manifiesta de manera cada vez más compleja, prolongada y, en muchos casos, silenciosa, según sus responsables.

Bajo el lema Elige amar. Elige comunidad/Hautatu maitatzea. Hautatu komunitatea, Cáritas Diocesana de Vitoria ha presentado la campaña institucional de caridad 2026 y los principales datos de su memoria anual. Una campaña que pone el foco en la importancia del encuentro, el cuidado mutuo y la construcción de comunidad como respuesta frente al aislamiento, la vulnerabilidad y el debilitamiento de los vínculos sociales.

“La exclusión social no puede entenderse únicamente desde la falta de empleo o de ingresos”, apuntan desde la entidad, al tiempo que señalan que “cada vez encontramos más personas que, aun teniendo trabajo o ciertos apoyos, continúan viviendo situaciones de gran fragilidad relacionadas con la vivienda, la incertidumbre, la soledad o la dificultad para sostener un proyecto de vida digno”.

Vivienda

La realidad detectada por Cáritas durante 2025 vuelve a situar la vivienda como uno de los principales factores de exclusión y preocupación social. En los despachos de intervención se ofrecieron 577 apoyos económicos directos destinados principalmente a cubrir necesidades básicas vinculadas a alimentación, ropa y vivienda.

Además, diez familias, que agrupan a un total de 28 personas, participaron en el programa de acompañamiento habitacional impulsado por Cáritas Diocesana de Vitoria. Junto a ello, la entidad constata también el crecimiento de situaciones de precariedad entre la población joven, especialmente vinculadas a la imposibilidad de emancipación, los bajos salarios y la dificultad para construir proyectos de vida autónomos y estables.

Durante 2025, Cáritas Diocesana de Vitoria continuó reforzando sus programas de formación, empleo e inclusión social, destinando cerca de un millón de euros a programas de empleo y formación. A través de Lan Bila, su agencia de colocación, 702 personas participaron en procesos de búsqueda de empleo y orientación laboral, gestionándose 294 ofertas de empleo, de las cuales 173 fueron cubiertas. Además, 15 personas lograron acceder al arraigo gracias a estos procesos de inserción. Junto a ello, cientos de personas participaron en itinerarios formativos, cursos de alfabetización, competencias básicas y acompañamiento sociolaboral, reforzando oportunidades de inclusión y autonomía personal.

“No siempre podemos cambiar el mundo. Pero sí podemos elegir cómo vivir en él”. Es uno de los mensajes centrales de la campaña institucional de este Corpus Christi, que invita a recuperar la importancia de los vínculos, la cercanía y la fraternidad en un contexto social cada vez más individualizado.

La campaña quiere poner en valor la capacidad transformadora de los pequeños gestos cotidianos: escuchar, acompañar, compartir tiempo, sostener procesos y generar espacios donde las personas puedan sentirse acogidas, reconocidas y parte de una comunidad. Toda esta tarea es posible gracias al compromiso de cientos de personas voluntarias, así como de comunidades parroquiales y grupos que sostienen la acción cotidiana de Cáritas en el territorio alavés.