El apoyo de Mendizorroza ha vuelto a ser clave, un curso más, para que el Deportivo Alavés lograse su principal objetivo: la salvación. Con un promedio de prácticamente 17.000 albiazules por partido, el aliento de los babazorros que han acudido al estadio vitoriano ha resultado fundamental en varias victorias en las que el equipo llegó a parecer que jugaba con doce futbolistas sobre el césped.

Esta temporada, Mendizorroza ha registrado una ocupación media del 84,7% en los 19 partidos disputados por el Alavés como local durante el curso 2025-26, según los datos de Transfermarkt. Es decir, alrededor de 16.801 espectadores por encuentro en un estadio con capacidad para 19.840 aficionados.

Estos promedios situarían al Glorioso en la séptima posición de una clasificación que valorase únicamente este apartado. El conjunto albiazul quedaría justo por delante del Elche –84,25%– y por detrás del Real Madrid –86,00%–. La tabla estaría encabezada por el Valencia –90,4%–, el Athletic –89,4%– y el Celta –87,7%–.

De esta forma, el Alavés registra unas cifras ligeramente inferiores a las de las dos campañas anteriores, cuando los promedios fueron del 87,3% en el curso 2024-25 y del 87,7% en la temporada 2023-24. En esta última, Mendizorroza llegó a situarse como el tercer estadio con mayor porcentaje de ocupación de toda LaLiga.

A pesar de esa ligera bajada, el feudo del Paseo de Cervantes ha demostrado, de nuevo, contar con una de las aficiones más fieles, potentes y sonoras del campeonato español. Un factor esencial para que el equipo haya logrado cumplir sus objetivos.

Empuje fundamental

El mejor ejemplo de ello es uno de los más recientes. El partido entre el Alavés y el FC Barcelona en Mendizorroza, disputado el 13 de mayo, demostró todo lo que puede llegar a sumar la grada albiazul en un encuentro vital por la permanencia.

En aquella ocasión, visitaba el Paseo de Cervantes un Barcelona que llegaba como flamante campeón de LaLiga tras vencer en el clásico celebrado en el Camp Nou ante el Real Madrid por 2-0, pero que aún perseguía alcanzar la ansiada cifra de los 100 puntos, algo que el club azulgrana solo había logrado en la campaña 2012-13, con Tito Vilanova en el banquillo.

Sin embargo, la urgencia de los babazorros por certificar la salvación fue mayor. Así lo entendió también la afición albiazul, que se dejó la garganta para empujar a los suyos y terminó siendo un factor clave en la victoria final por 1-0.

La afición del Alavés celebra el triunfo frente al Barcelona. Jorge Muñoz

De esta forma, el Glorioso logró una victoria esencial para conseguir una salvación que tan solo se demoró una jornada más. Tan solo una semana después, el triunfo en el Carlos Tartiere (0-1) logró que el Deportivo Alavés confirmarse su presencia en Primera División por cuarto año consecutivo.

Ese triunfo ante el Barcelona es solo uno de los ejemplos de los puntos fundamentales conquistados en Mendizorroza durante la temporada. También lo fueron las victorias frente al Real Mallorca (2-1) o el Real Betis (2-1), partidos en los que el equipo volvió a encontrar en su estadio un impulso decisivo para seguir en la pelea por una permanencia que se terminó certificando.

Con sus cifras de asistencia y su peso en los momentos importantes, Mendizorroza ha vuelto a confirmar que es mucho más que el escenario donde juega el Alavés. Es uno de los grandes motores del equipo y una de las razones por las que el Glorioso ha conseguido mantenerse, una temporada más, en la élite.