La Organización Sanitaria Integrada (OSI) Araba ofrece desde 2018 un servicio de Fisioterapia en su red de atención primaria que ha logrado aliviar a miles de pacientes con lesiones músculo-esqueléticas de baja complejidad, principalmente dolor lumbar, cervical, dorsal u hombro doloroso.
A día de hoy, alrededor de 3.000 pacientes se ponen anualmente en manos de sus especialistas.
Ocho años después de este hito, y valiéndose de las herramientas digitales, Osakidetza ha decidido ampliar a partir de mañana su oferta asistencial en este campo con un nuevo programa que va a combinar la actual atención presencial con las sesiones on line, un modelo híbrido que tendrá su base de operaciones en los tres ambulatorios de la Vitoria donde ya está presente la especialidad: Salburua, Zabalgana y Aranbizkarra II.
La telerrehabilitación, que así se denomina, permitirá a este perfil de pacientes recibir sus tratamientos también desde casa, con el seguimiento clínico de los profesionales de la OSI Araba, acudiendo solamente una hora por semana al centro de salud que les corresponda. Sumarán, en total, ocho sesiones presenciales combinadas con seis semanas de actividad telemática a lo largo de dos meses de tratamiento que les permitirá completar un plan terapéutico óptimo, cómodo y versátil.
Dificultades de conciliación
Aunque el programa arrancará en fase de pilotaje, Ana Celia Ramos, coordinadora de Fisioterapia en Atención Primaria de la OSI Araba, cree que esta nueva modalidad “va a responder muy bien a las demandas de esos pacientes que tienen muchas dificultades de conciliación laboral y familiar o que viven en el ámbito rural y lo tienen más complicado para desplazarse a Vitoria”. En este momento sigue abierta una fase inicial de reclutamiento.
Tras este rodaje inicial, Osakidetza prevé extender el servicio por todos los servicios de Rehabilitación que gestiona en la red de atención primaria de la CAV, como ya sucedió en su día con el programa de Fisioterapia presencial. El perfil mayoritario de pacientes que hacen uso de él corresponde en la actualidad a una mujer trabajadora de mediana edad y que soporta cargas familiares.
El formato de derivación al nuevo servicio será el mismo que hasta ahora, desde las consultas de medicina de familia. A partir de ahí, los pacientes serán valorados de forma integral por los fisios para la elaboración de un plan de intervención adaptado a las capacidades de cada cual, a su funcionalidad y a sus circunstancias personales.
“Digitalizarnos supone usar aplicaciones para mejorar la manera de atender y acompañar. Con este sistema híbrido no vamos a perder ese acompañamiento continuo que ahora tenemos con el paciente, ni la cercanía por parte del profesional ni la escucha activa”, puntualiza Ramos.
"Con este sistema híbrido no vamos a perder ese acompañamiento continuo que ahora tenemos con el paciente, ni la cercanía por parte del profesional ni la escucha activa"
La primera de las ocho sesiones presenciales en las que participarán servirán para explicarles el funcionamiento de la plataforma a través de la que podrán acceder desde casa a la actividad física programada. Los pacientes tendrán que ser usuarios de la Carpeta de Salud de Osakidetza.
A partir de ahí, los profesionales les enseñarán algunos de los ejercicios que realizarán “para que vayan familiarizándose con ellos” y, después, habrá también un abordaje educativo con conocimientos básicos acerca del dolor, hábitos de vida saludables o la importancia de la exposición gradual al ejercicio.
El feedback será “permanente”, en palabras de Ramos. Gracias a las facilidades que ofrecerá esta nueva modalidad, la especialista confía en que las tasas de abandono sean a partir de ahora “las menos posibles”.
Un “pilar fundamental”
“El ejercicio es una herramienta terapéutica fundamental para tratar estos problemas musculo-esqueléticos. Y tenemos que empezarlo a ver como un tratamiento de primera línea. Es importante que todos vayamos viéndonos como agentes activos en este proceso de cambio”, remarca la especialista.
Al margen de la telerrehabilitación, Ramos pone el foco en “dos pilares más” que la progresiva transformación digital que se están llevando a cabo en el ámbito de la atención primaria están facilitando su trabajo en el día a día. Se trata de la gestión avanzada de agendas para ofrecer “una atención más coordinada” a los pacientes y su monitorización remota, que permite la recogida de datos de variables clínicas para ajustar los tratamientos en tiempo real.