Los médicos, que mantienen la semana de huelga a partir del 27 de abril, han decidido endurecer aún más su lucha para conseguir del Ministerio de Sanidad un estatuto marco propio y mejorar sus condiciones laborales. Médicos de distintos centros sanitarios han comunicado a Osakidetza que van a dejar de realizar las jornadas extraordinarias voluntarias de tarde, conocidas como peonadas, la principal herramienta que usa Osakidetza para reducir las listas de espera acumuladas; por lo que su interrupción supone un golpe directo a la gestión de las consultas, cirugías y pruebas diagnósticas en todo el territorio.

A partir del lunes, los médicos dejarán de realizar la actividad extraordinaria en el Hospital Donostia y el Hospital de Araba, y en mayo se sumarán los centros hospitalarios de Bizkaia: Cruces, Basurto, San Eloy y Urduliz. Por el momento se desconoce el alcance que tendrá esta medida de presión, pero el consejero de Salud, Alberto Martínez, ha revelado en el Parlamento Vasco que la huelga médica ha alargado ya 20 días las listas de espera. La demora media ha pasado de 54 días antes del conflicto a 74 días.

Repercusiones en la asistencia

El plante declarado a las peonadas centra ahora el foco de los responsables de Osakidetza. En los pasillos del Parlamento Vasco, el consejero Alberto Martínez ha asegurado que su departamento no solo monitorizará las repercusiones que acarreará esta acción de protesta, sino que recurrirá “a todos los medios” para minimizar las consecuencias de un conflicto que, desde finales de 2025, ha provocado que más de 300.000 pacientes sufran retrasos o cancelaciones en su atención sanitaria. En el ámbito de las consultas, se han visto afectadas unas 150.000 citas en atención primaria y otras 145.000 en especialistas. Además, se han dejado de realizar más de 15.000 pruebas diagnósticas, lo que entorpece la detección rápida de enfermedades.

Prioridad en cirugías críticas

El hecho de que los médicos vayan a dejar de realizar las jornadas voluntarias vespertinas ha llevado al Departamento de Salud a priorizar estrictamente las cirugías oncológicas y urgentes para evitar riesgos vitales en la población. El consejero ha advertido de que el impacto de la huelga de médicos es “más grande” en Osakidetza que en los sistemas sanitarios de otras comunidades como Catalunya o Madrid, ya que Euskadi presenta uno de los índices de concertación más bajos del Estado; en concreto es el 6,1 % (298,44 millones de euros), por debajo de la media estatal (8,8 %). Además, para este ejercicio el Gobierno Vasco había anunciado una reducción del 1 % en las partidas destinadas a privatizaciones y conciertos.

Debido al bajo índice de derivaciones a la sanidad privada, el margen de maniobra de Euskadi es menor, lo que ha obligado a Osakidetza a priorizar estrictamente cirugías oncológicas y urgentes. No obstante, el consejero considera que es preciso garantizar las pruebas diagnósticas que permitan detectar una enfermedad grave. “Iremos a todos los ámbitos que la ley nos permita para garantizar la asistencia sanitaria”, ha advertido.

Por esta causa, el titular vasco de Salud ha apelado “de forma más insistente a la responsabilidad de las partes”. “Estamos teniendo una repercusión no sólo sobre los pacientes, lo más importante, sino sobre nuestro sistema público de salud”, ha añadido.

La postura del Departamento de Salud

Preguntado por la repercusión que puede tener la reducción de la actividad voluntaria del personal médico por las tardes, ha asegurado que no tienen “una foto fija” pero sí el impacto de la huelga, que es “acumulativo” y afectará a la lista de espera. El consejero ha vuelto a apelar a la “responsabilidad” del Ministerio y de los sindicatos, aunque ha admitido que no se puede evitar que los médicos dejen de realizar “una acción voluntaria”. “Hoy hemos visto que quizá una parte de la asistencia que corresponde a acciones extraordinarias, que son voluntarias, no se van a hacer. Evaluaremos cuáles son, qué impacto tienen, y buscaremos alternativas”, ha señalado.

Alberto Martínez ha asegurado que las “principales reclamaciones” de los médicos planteadas en el conjunto estatal ya están implantadas en Euskadi, como la jornada de 35 horas, el desarrollo profesional o el pago de las horas de guardia en condiciones equiparables, aunque existen otras, como la consideración de las guardias por parte de la Seguridad Social, que no son competencia del Gobierno Vasco. Además, ha afirmado que Euskadi está a favor de un nuevo Estatuto Marco “que reconozca adecuadamente a todas las profesiones sanitarias” y ha defendido “las mejoras” planteadas al Ministerio. También ha indicado que el Departamento de Salud del Gobierno Vasco tiene “una relación fluida” con los sindicatos, con los que ha mantenido reuniones recientemente.

Por su parte, el portavoz de Médicos Unidos por sus Derechos (MUD), Ricardo Martín López, justifica la suspensión de las jornadas extraordinarias en Osakidetza basándose en que el sistema sanitario ha convertido una medida excepcional en una solución permanente y deficiente. Sostiene que la huelga mensual que han mantenido los facultativos hasta ahora “no está dando sus frutos”, por lo que es necesario “dar un paso más en la presión” para forzar una negociación real. Exige que el Departamento de Salud empiece a “reivindicar esas mejoras que las comunidades autónomas pueden realizar ya, desde ahora”, sin esperar a cambios normativos estatales más lentos.