Los servicios de emergencia de Vitoria-Gasteiz tuvieron que desplegar el pasado viernes un amplio dispositivo de seguridad en la calle Paraguay ante la amenaza inminente de caída de un elemento estructural desde gran altura. El incidente, que comenzó a las 11.19 horas, obligó a acordonar una zona de 50 metros para garantizar la seguridad de los transeúntes.
Intervención técnica y evaluación de riesgos
El aviso recibido por el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento alertaba sobre un paño de ladrillo, de aproximadamente 1,5 metros de altura, situado entre la cubierta y la séptima planta de un edificio. Tras una primera inspección, los bomberos confirmaron que el muro se había abierto por la junta de dilatación, presentando un hueco de 6 metros de anchura y una separación de unos 20 centímetros respecto a la fachada original.
Una intervención directa podría desestabilizar otras partes de la fachada
Ante la peligrosidad de la situación y el riesgo de caída inminente, se estableció inicialmente un pasaje de protección de 10 metros. Sin embargo, tras la valoración técnica con el brazo articulado, se determinó que una intervención directa podría desestabilizar otras partes de la fachada. Por ello, se optó por ampliar el perímetro de seguridad hasta los 50 metros, contando con el apoyo de la Policía Local para retirar vehículos y contenedores de la zona afectada.
Finalmente, tras asegurar el entorno, la Policía Local mantuvo la vigilancia del lugar mientras los técnicos de la empresa responsable procedían a gestionar las labores de derribo controlado del muro afectado para eliminar definitivamente el peligro. La intervención de los bomberos se dio por concluida a las 21.26 horas, tras más de diez horas de operativo.
Causas comunes de los fallos en fachadas de ladrillo
El desprendimiento del paño de ladrillo responde a patologías constructivas comunes en edificios de cierta antigüedad. Según los estándares del Código Técnico de la Edificación (CTE) y los manuales de patología del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro (COAVN), la causa principal suele ser la dilatación térmica. Los materiales cerámicos se expanden con el calor y se contraen con el frío; si la junta de dilatación está obstruida o ha perdido su elasticidad, el muro "empuja" hacia el exterior al no tener espacio de movimiento, provocando la separación de la fachada.
Otros factores técnicos que explican estos sucesos incluyen la fatiga de los anclajes (llaves) que sujetan el ladrillo a la estructura y las filtraciones de humedad. El clima alavés es propicio a intensas precipitaciones, por lo que la entrada de agua en la junta puede oxidar los elementos metálicos de sujeción, debilitando la integridad del cerramiento hasta que se produce la apertura de 6 metros de anchura detectada por los bomberos.