El Ayuntamiento de Vitoria ha iniciado el procedimiento de expropiación de los terrenos que la agencia vasca del agua URA necesita para ejecutar las obras de prevención de inundaciones del río Zadorra, en concreto, de la fase cuarta, entre Crispijana y Gobeo.
Son 20.433 metros cuadrados correspondientes a 34 parcelas. Cuando concluya el proceso, URA ya podrá acometer las obras que tiene definidas desde hace tres años para proteger Astegieta, Crispijana y el polígono Apaolaza de las crecidas de agua.
Distintos propietarios
Los terrenos pertenecen a distintos propietarios: Junta Administrativa de Astegieta, Diputación de Álava, Ayuntamiento de Gasteiz,, cooperativa Eroski, Nervión compañía inmobiliaria y particulares, según publica el BOTHA del 16 de marzo.
El proceso de expropiación ya ha sido aprobado por el gabinete Etxebarria y, tras su publicación en el boletín de Álava, se notificará de manera individual a cada uno de los titulares de bienes o derechos, que tienen 15 días hábiles para presentar alegaciones, a contar desde el día siguiente a la fecha de notificación.
Indemnizaciones
Además de identificar los terrenos, el Ayuntamiento calcula su valor para asegurar que tiene crédito suficiente para indemnizar a un precio justo, según manifestó en su día el concejal de Gestión Ambiental. Pascual Borja avanzó entonces que todo el proceso concluiría de forma definitiva para mayo o junio, con lo que URA podría disponer de los terrenos en verano de este año.
La agencia vasca del agua, que está a la espera de que el Ayuntamiento ponga los terrenos a su disposición, ya aprobó hace tres años el ambicioso proyecto de obra a acometer a lo largo de un kilómetro de distancia entre la depuradora de Crispijana y Gobeo.
Terminado el periodo de información pública, el proyecto recibió cuatro alegaciones y se modificó en los accesos a parcelas y reposición de los sistemas de regadíos. Además, se retiraron del plan las actuaciones de protección del aeropuerto de Foronda, que serán objeto de un proyecto independiente.
Finalmente, la obra proyectada tiene por objetivo defender Astegieta y Crispijana de las crecidas del Zadorra. Para ello, se prevé un presupuesto base de 5,6 millones de euros y un plazo de ejecución de 15 meses desde que empiecen las obras. La actuación cuenta con financiación europea.
Astegieta
La obra consiste, por un lado, en acometer la defensa de posibles inundaciones en el núcleo de Astegieta y el polígono industrial de Apaolaza mediante la construcción de una mota de aproximadamente 1.400 metros de longitud con una altura máxima de 2,48 metros, siendo su altura media de 1,88 metros.
Para conseguir evitar el ingreso de las aguas de crecida dentro de la zona urbana será necesario realizar una adecuación del trazado del río Zuatzu, encauzándolo y abriéndolo a cielo abierto.
En paralelo, se proyecta variar su trazado actual para reconducirlo hacia el brazo del meandro recuperado del río Zadorra. Este brazo del meandro está ubicado al sur del antiguo centro comercial y ha sido recuperado recientemente. La finalidad es que el agua no entre en las casas de los vecinos, pabellones y campos cada vez que precipita en exceso.
Crispijana
Por otro lado, para proteger Crispijana de las riadas, en concreto, las viviendas situadas al norte de las vías del tren, la defensa ideada consiste en construir una mota de aproximadamente 333 metros de longitud, con una altura máxima de 1,31 metros, siendo su altura media de 0,82 metros, según el proyecto anunciado en su día por URA.
Para el desarrollo de estas medidas, la agencia vasca del agua propuso al Ayuntamiento de Vitoria un convenio por el que Gasteiz se comprometía a realizar la gestión para la disponibilidad de los suelos y URA a pagar el coste de las obras cuanto tuviera los suelos.
Ahora, tres años después, el Ayuntamiento inicia el proceso de expropiación de los 20.433 metros cuadrados de terrenos pertenecientes a 34 propietarios para ponerlos a disposición de URA y, por fin, poder acometer las obras.
Abetxuko-Yurre
El plan anti inundaciones de Vitoria lleva años bloqueado, en stand by. De las cuatro fases de obras previstas, faltan dos por ejecutar y llevan años estancadas, una corresponde al tramo Crispijana-Gobeo y otra al tramo Abetxuko-Yurre, pendiente de acordar la financiación de las obras que hay que ejecutar en el entorno de la salida hacia la autovía a Bilbao (fase 3).
Financiación
Desde 2022 hay sobre la mesa 14 millones de euros del Estado, pero no es dinero suficiente y las instituciones vascas deben decidir su aportación. Además, habrá que volver a presupuestar la obra, ya que los precios han subido años después.
Esta fase, que afecta a la carretera N-622, es una relevante obra civil por sus afecciones, ya que incluye modificar el cauce y construir nuevos puentes sobre la carretera, sendas peatonales, etc.