Difícilmente se puede entender la historia del Breogán, rival del Baskonia este domingo, sin Tito Díaz (Lugo, 1957). Uno de los héroes que llevó al equipo a la ACB en los 80 como jugador. Después, fue entrenador para pasar a ser director general en 2019. Desde 2024 ejerce como director deportivo y suya ha sido la responsabilidad de firmar a una de las revelaciones de la liga como es Francis Alonso u otros aciertos como Danko Brankovic, Dominik Mavra, Keandre Cook, Mihajlo Andric o DeWayne Russell. El gallego, con la satisfacción de la gran temporada de su equipo, analiza con este periódico el duelo del domingo y la actualidad de ambos equipos.

Menuda trayectoria la suya en Lugo. ¿No se cansa del baloncesto? 

El que está en el baloncesto está dedicado siempre a ello porque el baloncesto absorbe mucho. Es una pasión, no es una profesión. De eso no te cansas. Lo mío es cerrar el círculo: jugador, entrenador, director general y deportivo. Es ver el baloncesto desde todos los puntos de vista y, afortunadamente, cerrar una trayectoria. Yo me dediqué al baloncesto sin quererlo realmente porque fuimos ascendiendo desde la tercera división hasta la ACB. Por aquel entonces el Baskonia era el Caja de Álava. Según fuimos ascendiendo me fui abriendo paso en este mundillo y terminé dedicándome a mi pasión.

Con la salvación en la mano y el ‘play off’ lejos, ¿cuál es la motivación del Breogán para lo que queda de temporada? 

Ahora estamos peleando por el décimo puesto, que para un club pequeño como el nuestro estaría muy bien porque te abre la oportunidad incluso de poder jugar competición europea. Cuando terminamos décimos en la 2022-23 tuvimos la oportunidad de jugar la Basketball Champions League y eso es un éxito para un club como el nuestro. Es una buena motivación, estamos ahí en esa bonita pelea tres o cuatro equipos, aunque para nosotros ser campeones de liga es no descender y quedarnos en la ACB.

“Los jugadores que ofrecen al Baskonia no son los que me ofrecen a mí; Raieste estuvo en nuestra lista”

Eso lo tienen ya en la mano, así que el balance de la temporada es positivo, ¿no? 

Sí, porque además se ha logrado desde el esfuerzo colectivo, desde el juego en equipo. Cada uno de los jugadores ha aportado. Por ponerle un ejemplo, en los últimos dos partidos Erik Quintela, que era el que menos minutos había jugado, tuvo más participación por la lesión de Russell y fue muy importante para ganar los dos, el equipo no se resintió. Más que tener buenos jugadores, nuestro objetivo es tener todas las posiciones bien cubiertas. Que si un día no está uno, esté otro, y este año eso ha funcionado. Los doce jugadores han sido importantes y creo que el trabajo del entrenador Luis Casimiro ha sido muy bueno en esa dirección. Otros años tuvimos jugadores importantes que destacaron por encima del resto y este, aunque alguno está destacando, ha primado el concepto de equipo.

¿Qué espera del partido contra el Baskonia este domingo? 

Lo primero, algo que ya hice en privado con sus dirigentes, me gustaría felicitarlo por la Copa. Es un éxito para el Baskonia y en mi opinión es bueno para el baloncesto que no gane la Copa ni el Real Madrid ni el Barça. El partido de ida en Lugo fue muy igualado y emocionante con victoria por 100-103 del Baskonia. Es un rival duro que pienso que va a ser muy peligroso en el play off. Nosotros tenemos que tratar de ser nosotros mismos y llegar hasta donde podamos respetando mucho a Baskonia, pero también respetándonos a nosotros. Estamos décimos y estamos compitiendo muy bien en pistas complicadas, por no hablar de que llevamos seis victorias fuera de casa. Ojalá sea tan buen partido como el de la ida, pero con el resultado a la inversa.

“Xevi Pujol es uno de los directores deportivos con más futuro y tiene buenos maestros”

En sus filas tienen a un exbaskonista como Arturs Kurucs. ¿Qué le vio en su momento para ficharle y qué rendimiento está dando? 

En su momento lo vimos como un jugador con talento, con capacidad y que tenía hambre por jugar porque en Murcia no lo estaba haciendo. Vimos un jugador con buen nivel defensivo, muy buen tiro exterior y que aportaba mucha energía al equipo. Vino, lo hizo muy bien con nosotros en ese tramo final de la liga pasada y nos ayudó muchísimo. Conseguimos su renovación y este año tal vez está sumando menos puntos, pero sigue teniendo un buen nivel defensivo y aportando energía y carácter. También se ha encontrado con que Francis Alonso en su posición está haciendo una temporada magnífica, pero estamos muy contentos. Tenemos la posición de escolta perfectamente cubierta con dos jugadores complementarios. Francis es talento, es nivel ofensivo, capacidad de uno contra uno y Arturs es un jugador muy duro atrás con muy buen tiro exterior. Además, los dos son cupos, lo cual les suma valor en ACB.

Si ahora pudiera llevarse a un jugador del Baskonia, ¿quién sería? 

Yo por los partidos que ha hecho contra nosotros me quedo a Markus Howard. Me estoy acordando del triple que nos metió hace dos años. Ganábamos por dos y perdimos por uno, contra nosotros siempre juega muy bien. Este año con las lesiones está teniendo menos protagonismo. El Baskonia es un poco como nosotros, tiene jugadores importantes, pero destaca su capacidad de equipo. Un día es Simmons, otro día es Forrest, otro día es Luwawu-Cabarrot, que es su líder. Por dentro no están jugando con cincos claros. Contra nosotros Rodions Kurucs decidió el partido jugando como falso pívot, Diakite, Omoruyi... Es un equipo muy polivalente, no podría destacar uno solo. Es curioso que sus cuatro extracomunitarios estén en las posiciones de uno y de dos, ahí son tremendamente fuertes. Es un equipo con mucha capacidad para anotar puntos en poco tiempo y cambiar los partidos y para mí utilizan bien a todos sus jugadores y al colectivo.

Me sorprende que elija a Howard, que ahora está siendo el descarte. ¿Cómo se gestiona una situación en la que tu jugador mejor pagado se está quedando fuera de las convocatorias? 

Claro, es que los directores deportivos fichamos y pagamos a los jugadores por lo que han hecho, no por lo que van a hacer. Si es el mejor pagado es porque ha hecho méritos para serlo los años anteriores. Este año las lesiones y la competencia en los puestos de uno y dos con Forrest, Simmons y Nowell, que lo están haciendo muy bien, ha provocado esto. En cualquier caso, es un jugador extraordinario, que puede cambiar un partido en un minuto. Hay pocos jugadores con capacidad de anotar diez puntos en un minuto y Markus Howard es uno de esos. En cuanto a ser el mejor pagado, eso se lo ha ganado. Nosotros cuando fichamos a un jugador es por su trayectoria. El futuro, por muy buenos directores deportivos que seamos, no lo adivina ninguno.

“Es bueno para el basket que el Baskonia ganara la Copa en lugar del Madrid o el Barça”

¿Hay algún jugador del Baskonia que en su momento estuviera también en tu lista para el Breogán, o son dos ligas diferentes? 

Efectivamente, son dos ligas diferentes, lo ha descrito muy bien. Aunque jugamos la misma competición, a la hora de construir los equipos son dos ligas diferentes. A mí los jugadores del Baskonia no me los ofrecen, no están en mi lista. Nosotros sí que fichamos a Darrun Hilliard, por ejemplo, sobre quien hablé con Félix Fernández alguna vez. Sander Raieste, un jugador que tenía poca participación en el Baskonia, también era un jugador que veíamos para nosotros, pero bueno, son ejemplos puntuales. El Baskonia es un equipo de Euroliga, tiene un presupuesto distinto al nuestro y no tenemos el mismo mercado de jugadores.

Con tanta competencia dentro de la misma liga y ahora con la entrada de otros factores como la NCAA, que está pagando dinerales a los jóvenes talentos, ¿les resulta cada vez más difícil moverse en el mercado?

Sí, los jóvenes talentos que van a la NCAA hacen que el mercado de los cupos se ponga más difícil, es un mercado con el que económicamente no podemos competir desde la apertura que se produjo allí. Los jugadores de edad media que tenemos como Jordan Sakho o Arturs Kurucs se revalorizan y los más veteranos tienen espacio. Nosotros fichamos a dos jugadores de la LEB, a Andric y a Francis Alonso, y a Jordan Walker, otro jugador que también había estado allí. Hay que mirar a Europa, a otras ligas, y cada día es más difícil. Además, la ACB es una liga cada vez más competitiva, por lo que el trabajo de construir los equipos es más complejo.

¿Entiende que un jugador como Spagnolo, con 23 años y asentado en Europa pueda decidir irse a jugar a la liga universitaria? 

Como decía, seguramente hay una motivación económica detrás, eso lo primero. Después, Estados Unidos siempre es un país muy atractivo. Pasó con Hugo González que se fue a la NBA y está pasando con más jugadores como Aday Mara. Hay muchísimos ejemplos. A Spagnolo yo lo conocí siendo cadete con la selección de Madrid. Yo entrenaba a la selección gallega cadete y destacaba muchísimo. Se formó en España, pero Estados Unidos siempre es atractivo. El jugador y sus agentes, en función de cómo quieran llevar su trayectoria, son los que tienen que decidirlo. No soy nadie para valorarlo si creen que es lo mejor. En el Baskonia está teniendo mucho protagonismo, es un jugador con un muy buen perfil, fuerte. Tal vez tenga que mejorar su tiro exterior para ser un escolta-base de primerísimo nivel, pero para la edad que tiene es una de las estrellas de futuro de la liga. Pero bueno, cada uno decide su futuro y su camino.

¿Les complican la labor los agentes o les ayudan? Ahora todo lo abarcan ellos y es más difícil llegar al jugador directamente. 

En cada caso hay que hacer un trabajo distinto. Los jugadores confían en ellos. Lo que tenemos que hacer es convivir, hacerles ver el trabajo de los clubes y que no todo es dinero. Y eso no es fácil. Hay que convencerlos de que jugar, estar bien, progresar e invertir en el futuro es importante. Las agencias de representación son empresas que tienen que facturar y esa convivencia es casi un arte, sobre todo para los equipos pequeños. Nosotros tenemos muchos ejemplos que se revalorizaron y saltaron a otras ligas, como fue el caso de Musa, por poner el ejemplo más claro, o Justin Anderson, que se fue a la Euroliga. Ese es nuestro trabajo, convencer a los agentes de que no todo es dinero inmediato, que hay que invertir también a medio plazo. En el Baskonia ante clubes como Panathinaikos, Real Madrid o Barcelona pasa un poco lo mismo. No son tan poderosos como ellos y tienen que convencer a los agentes de que los jugadores se pueden desarrollar en Vitoria.

Qué le parece la labor que está haciendo Xevi Pujol? Es un poco su contrapunto, muy joven para ser secretario técnico. 

Lo hizo muy bien en Manresa y es un trabajador del baloncesto. Tiene buenos maestros en el Baskonia: Alfredo Salazar, el propio Josean Querejeta, Félix Fernández... Ha entrado a trabajar en un club donde no está solo. Es un chico joven con mucha capacidad de trabajo y que ya en Manresa demostró su talento y dinamismo. Para mí es una de las personas con más futuro en la dirección deportiva.

“Los clubes tenemos que hacer ver a los agentes nuestro trabajo y que no todo es dinero”

 Alfredo Salazar es un pionero y supongo que un referente para cualquier director deportivo, ¿no? 

Sí, evidentemente tiene todo mi respeto. Cada vez que voy a Vitoria y le veo aprovecho para ver si puedo absorber algo de su sabiduría.

Hablábamos antes de Howard, un jugador que ha tenido dificultades por su estatura. Usted, que también era un exterior pequeño, ¿habría tenido un hueco en el baloncesto actual? ¿Se ve reflejado en algún jugador hoy en día? 

Nosotros tenemos a Russell, que es un base de 1,76 o 1,77, que es lo que mido yo, y es un base que hace jugar al equipo. Mis capacidades eran sobre todo esas: hacer jugar al equipo. Tenemos la suerte de tener dos bases distintos: uno pequeño como Russell y otro más grande como Dominik Mavra de 1,91, pero los dos son directores. Cuando tienen el balón en la mano, están viendo el mejor pase posible aparte de ver el aro. Hay jugadores que cuando tienen el balón solo ven el aro y cuando les tapan es cuando ven el pase. Ellos tienen el balón y ven el aro y el pase, todas las opciones. Yo creo que era un jugador así. Mi físico no era muy bueno, pero supongo que tampoco teníamos los medios que hay ahora: las horas de gimnasio, el calzado, la pista... Todo era distinto. A mí me gustan los bases directores, los que hacen que el equipo juegue. No se puede tener cinco jugadores iguales, tiene que haber un poco de todo. También los bases anotadores son importantes, pero el base perfecto si es capaz de hacer las dos cosas, mejor.

¿Siguen teniendo su espacio estos bases directores entonces?

Desde luego. El resto de jugadores están encantados con nuestros bases, siempre hablan bien de ellos. Eso es bueno porque no son egoístas y hacen que las cosas funcionen. Además, tienen capacidad para anotar. Mavra el último partido con Joventut hizo 18 puntos en la segunda parte, pero dio seis asistencias e hizo jugar al equipo. Después, lo que todos queremos es que además de todo eso, defiendan bien, pero eso no siempre se consigue.