Agentes de Policía Local detuvieron ayer al mediodía a un hombre de 58 años como presunto autor de los delitos de desobediencia grave a agentes de la autoridad y amenazas de muerte a particular.
Los hechos ocurrieron poco antes de las 12.30 horas cuando una patrulla que realizaba labores de seguridad ciudadana por el barrio de Aranbizkarra fue requerida por la Central de Coordinación para que se dirigiera a un establecimiento hostelero de la calle Burgos donde un varón estaba amenazando a las camareras.
A su llegada al lugar una patrulla se entrevistó con las demandantes del servicio mientras que otro binomio hizo lo propio con el varón, que se encontraba a escasos metros del local.
Al parecer, el conflicto venía desde hace meses, por un asunto económico, y el varón coaccionaba y ponía carteles contra dichas trabajadoras además de amenazarlas de muerte, como había hecho ayer por la mañana.
Tras informar a las víctimas de cómo podían proceder, los agentes ordenaron al varón que abandonara el lugar; sin embargo, el varón se negó y continuó pese a los continuos requerimientos de los policías y a las explicaciones sobre las consecuencias de desobedecer sus órdenes. Finalmente, como quiera que persistía en su actitud, fue detenido.