El jugador del CD Tenerife Maikel Mesa ha sido condenado este miércoles en un juicio rápido celebrado en La Laguna a una pena de ocho meses de cárcel y el pago de 1.200 euros en concepto de multa por los delitos de atentado contra la autoridad y lesiones por agredir a un hombre --juez de profesión-- en compañía de otras dos personas en la noche del pasado domingo en plena calle.

La sentencia, hecha pública este mismo miércoles, detalla también que se suspende la pena de cárcel durante dos años a condición de que no delinca bajo expreso apercibimiento de revocación del beneficio de suspensión de la pena. Igualmente han sido condenados con la misma pena los otros dos hombres que acompañaron a Mesa en la agresión --uno de ellos incluso con otros dos meses más de multa por un delito leve de daños-- aparte de que tienen que indemnizar al magistrado con 250 euros por las lesiones. Uno de ellos también tendrá que abonar otros 135 euros por los daños producidos en el teléfono móvil de la víctima, que fue tirado desde el coche por la ventana.

Altercado en la vía pública

La sentencia de la plaza número uno del Tribunal de Instancia de La Laguna considera probado que en la noche del pasado domingo, en torno a las 21.00 horas, cuando la víctima caminaba por delante de sus agresores en la calle Antonio Zerolo, fue increpada con la expresión "calvo de mierda".

Así, cuando les recriminó de forma educada que cesaran en su actitud, uno de ellos le dio golpecitos en el hombro mientras otro le amenazaba con el puño en alto --"mira que te voy a meter"--. Finalmente, los tres lo agarran y lo "empotran" contra la pared y uno de ellos le da una patada en la espalda y aunque el agredido intentó zafarse de ellos no lo consiguió debido a la envergadura física de los agresores.

La agresión continuó con un cabezazo en la nariz y un puñetazo en el lado izquierdo de la mandíbula propinado por el propio Maikel Mesa, y ante la situación de indefensión la que se encontraba, la víctima gritó que "era juez" con el fin de que cesaran en la agresión. Además, uno de ellos le quitó las gafas al magistrado y las tiró al suelo sin que sufrieran desperfectos. Una mujer --cuyas actuaciones han sido sobreseídas-- que estaba con los encausados pero que en ningún momento intervino cogió las gafas del suelo, se las entregó y le dijo que se fuera.

Finalizada la agresión, el hombre siguió a los tres hombres por el callejón Maquila mientras llamaba al 112 y se dirigían a él de forma despectiva diciéndole "llama a quién quieras, mira a ver, no nos sigas". Una vez dentro del parking, el hombre comienza a grabar a los agresores pese a las amenazas de que "iba a ser peor" hasta que uno de ellos salta el 'quitamiedos' del aparcamiento y, mientras Mesa y su compañero le agarran, termina quitándole el teléfono móvil retorciéndole la mano.

Además, al preguntarle a la víctima como se llamaba le respondió "Me llamo señoría" por lo que acabó empujado contra el suelo y sin recuperar el teléfono móvil pese a su requerimiento. Aún así, trató de impedir la salida de los agresores en coche del parking poniéndose delante del vehículo, pero sin éxito. Debido a la agresión el magistrado tuvo lesiones consistentes en un eritema, erosión en la cara y tronco posterior, dolor en el tabique nasal, sangrado por las fosas nasales, herida cutánea en el lado izquierdo del mentón, dolor en la espalda y un cuadro de ansiedad que le afectaron durante unos cinco días, sin que puedan persistir secuelas.