Nuevo paso para abrir en Vitoria la casa de los menores que han sufrido violencia sexual
El Ayuntamiento se encargará de derivar los casos y la Policía Local adoptará las medidas provisionales de protección. Así se ha acordado este viernes en el convenio con Osakidetza, Gobierno Vasco y Diputación
El Ayuntamiento de Vitoria ha dado este viernes un paso más a la hora de poner en marcha la experiencia piloto de la casa de los menores que han sufrido violencia sexual. Se basan en el modelo Barnahus, de atención integral y especializada y su objetivo es evitar que lo vuelvan a pasar otra vez mal al tener que contar su experiencia traumática de cuándo, cómo y dónde les abusaban para que sirva de prueba en un juicio.
Para que sea una realidad lo antes posible, la Junta de Gobierno Local ha aprobado el convenio de colaboración con el Gobierno Vasco, Osakidetza y la Diputación Foral de Álava, en el que han acordado que el Servicio municipal de Infancia y Familia se encargará de derivar los casos y la Policía Local adoptará de forma inmediata todas las medidas provisionales de protección.
EL PRIMERO
Este servicio de atención integral que va a ponerse en marcha en Vitoria-Gasteiz, el primero en Euskadi, será un lugar de referencia que proporcione medidas de acogida, apoyo, protección y recuperación.
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Para ello, ha sido necesario que el Gobierno Vasco haya aunado a todas las instituciones que tienen competencias en la trayectoria de revelación, atención, tratamiento, justicia y reparación de una persona menor víctima de violencia sexual: los departamentos de Seguridad, Educación, Salud, Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.
Esta modalidad de atención frente a la violencia sexual en la infancia y la adolescencia toma como referencia fundamental para su diseño el modelo Barnahus ("Casa de los niños y las niñas" en islandés), desarrollado en los países nórdicos aunque es originario de Estados Unidos, donde comenzó a desarrollarse en la década de los 80 del siglo XX.
Sitúa en el centro de la intervención al niño, la niña o adolescente víctima de violencia sexual y se caracteriza por proporcionarle en un único espacio una atención multidisciplinar e integral.
ENTORNO AMIGABLE
Ello requiere la participación conjunta y coordinada en un recurso específico -un entorno amigable y seguro- de las y los profesionales que intervienen con el niño, niña o adolescente en el proceso de apoyo, acogida y recuperación física y psicológica, así como en el procedimiento judicial que, en su caso, se inicie para el esclarecimiento y enjuiciamiento penal de los hechos de naturaleza sexual ocurridos.
Con ello, se persigue reducir la revictimización a la que están expuestas las víctimas menores de edad. De un lado, evitando las reiteraciones en el relato de los hechos sufridos. Y, de otro, proporcionando un espacio seguro y un entorno adecuado para la práctica de la prueba preconstituida, que permita realizar recoger el testimonio en un estado de mayor tranquilidad y con la debida seguridad jurídica.
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POLÍTICAS SOCIALES
El Departamento de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz tiene un papel primordial en este modelo de atención ya que se le encargan las derivaciones a este recurso a la mayor celeridad, completando, si no se hubiera hecho, la recogida de información sobre la posible existencia de desprotección y su gravedad, y llevando a cabo la evaluación de la situación del niño o niña, su entorno familiar y social y, posteriormente, el diseño del Plan de intervención que proceda.
Estas actuaciones se harán de forma interdisciplinar y coordinada con el equipo del recurso, la Fiscalía Provincial de Álava o Juzgado de Instrucción, y los y las profesionales de los sistemas sanitario, educativo, policial u otros.
Para ello, el Departamento de Políticas Sociales puso en marcha en abril de 2025 en el Servicio de Infancia y Familia un equipo especializado de trabajadora social y psicóloga para centralizar esas tareas, con el fin de evitar la multiplicidad de agentes y facilitar la coordinación con el recurso Barnahus.
“Este equipo –explica el concejal responsable, Lucho Royero– nos ha permitido unificar la atención a los casos de victimización o sospecha de violencia sexual que se venían atendido desde hace años en el Servicio de Infancia y Familia y, desde el inicio de su andadura en mayo de 2025 hasta finalizar el año atendió a cerca de 60 familias”.
POLICÍA LOCAL
En esta experiencia piloto cobra especial relevancia la labor de la Policía Local. A través del Grupo de Personas Menores, adoptará de forma inmediata todas las medidas provisionales de protección que resulten adecuadas a la situación de la víctima, practicando las diligencias estrictamente necesarias.
Así, cuando sus agentes tengan conocimiento de hechos constitutivos de violencia sexual que afecten a personas menores de edad, comunicará tales hechos, de forma inmediata, al equipo de Servicio de Infancia y Familia, sin perjuicio de la obligación de ponerlo en conocimiento a la Autoridad Judicial y/o Fiscalía cuando proceda.