El Ministerio de Defensa licita una inversión de 4,4 millones de euros destinada a preparar el acuartelamiento de Araca para recibir a las tropas que actualmente ocupan el cuartel de Loyola, en Donostia. Este traslado forma parte del proceso de desmantelamiento de las instalaciones donostiarras, que darán paso a un nuevo desarrollo urbanístico en la capital guipuzcoana.

El movimiento afecta directamente al Batallón de Infantería Motorizada Legazpi I/67, perteneciente al Regimiento Tercio Viejo de Sicilia nº 67, una unidad que ha mantenido su vinculación con el histórico complejo militar de San Sebastián durante décadas.

Base militar de Araka Jaizki Fontaneda

La salida del Ejército de Loyola se enmarca en el acuerdo alcanzado en 2025 entre el Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián, por el cual el consistorio adquirirá los terrenos por 73 millones de euros. El proyecto municipal prevé transformar las 17,5 hectáreas que ahora ocupa la base en un nuevo barrio residencial con capacidad para entre 1.500 y 1.700 viviendas.

Los edificios principales del cuartel, levantados en la década de 1920 siguiendo el estilo historicista vasco, permanecerán en pie debido a su valor patrimonial y serán destinados a usos municipales.

La base militar de Araca, situada en las afueras de Vitoria-Gasteiz, será el nuevo emplazamiento del batallón. Para garantizar su operatividad, Defensa ha licitado un paquete de obras de reforma y ampliación por un importe exacto de 4.463.411,12 euros, con un plazo de ejecución previsto de ocho meses.

Un desfile en la base de Araca EFE

Las actuaciones contempladas abarcan el acondicionamiento de edificios para almacenes y material sensible, la creación de nuevas zonas destinadas a armamento y transmisiones, la adaptación de vestuarios y espacios de trabajo para el personal, la instalación de un taller para el mantenimiento de vehículos y el refuerzo del cerramiento perimetral por razones de seguridad.

Con esta reubicación, el batallón se sumará a las unidades que ya operan en Araca, como el Grupo Logístico III/61 o el centro de comunicaciones tácticas. Pese al cierre de Loyola, parte de la presencia militar se mantendrá en Donostia. Concretamente, en el recinto de la antigua Hípica Militar, donde el Ministerio ha reservado 7,9 hectáreas para establecer una nueva sede logística y administrativa del Ejército.