No hace falta que se llegue ningún aniversario como pasará en 2026, cuando se cumplirán 50 años del asesinato de Pedro María Martínez Ocio, Francisco Aznar Clemente, Romualdo Barroso Chaparro, José Castillo García y Bienvenido Pereda Moral. Ayer, hoy y mañana, su recuerdo está presente. También el de Juan Gabriel Rodrigo Knafo y Vicente Antón Ferrero, que perdieron su vida en Tarragona y Basauri en los días posteriores a lo acontecido en Zaramaga cuando protestaban por aquella actuación policial.

Se mostró el rechazo al fascismo y a un sistema económico y laboral en el que los trabajadores y las trabajadoras siguen luchando

Por esto, este lunes miles y miles de personas han vuelto a salir a la calle tras la palabra Justicia. Lo han hecho tomando parte en una manifestación que esta vez ha modificado un tanto su recorrido. Sí, el punto de partida ha sido el monolito de Zaramaga, pero se ha realizado otro camino para pasar de manera premeditada por la actual avenida Gasteiz –entonces bautizada en honor al dictador Francisco Franco– y terminar en la Catedral Nueva, escenario en 1976 del multitudinario funeral con el que fueron despedidos los asesinados.

En todo el recorrido, esa mencionada justicia fue reivindicada una y otra vez. Pero no fue el único mensaje. También se mostró el rechazo al fascismo y a un sistema económico y laboral en el que los trabajadores y las trabajadoras siguen luchando. Aunque se produjeron algunos disturbios tras volcarse un contenedor de vidrio en la avenida Gasteiz, lo cierto es que la gran multitud quiso mostrar su homenaje a los asesinados, haciendo patente que su ausencia sigue presente, igual que la necesidad de justicia.