Una denuncia ciudadana llegó ayer a la redacción de este diario. En ella se daba cuenta de un hecho ocurrido en el Casco Viejo el pasado sábado 30 de setiembre en un bar consagrado al ocio nocturno.
Según el citado escrito, fue entonces cuando tres hombres negros de origen senegalés y vecinos de Gasteiz, fueron vetados por la seguridad privada del establecimiento.
Al parecer, la vigilancia del bar les indicó que no podían entrar al haber protagonizado en ocasiones precedentes altercados en el mismo local, a lo que los afectados respondieron que tal acusación no era cierta ni podía serlo ya que era la primera vez que acudían a ese bar.
A los pocos minutos los afectados solicitaron la intervención de una patrulla de la Ertzaintza que se encontraba cerca del lugar de los hechos. La denuncia explica que los policías dijeron no poder intervenir en este asunto argumentando que el local dispone de derecho de admisión de clientes.