El consejero de Industria, Mikel Jauregi, ha indicado que en la reunión del 13 de febrero con el Comité de Empresa de Tubos Reunidos se buscarán soluciones a la complicada situación de la empresa, incluyendo medidas para minimizar el impacto social de cualquier ajuste y garantizar el futuro industrial de las plantas de Amurrio (Álava) y Trapaga (Bizkaia).
Jauregi, ha asegurado que la situación de Tubos Reunidos es "muy compleja" y requiere acuerdos amplios para un plan industrial que garantice la viabilidad futura de la empresa. En el Parlamento Vasco, Jauregi respondió a una pregunta de Sumar sobre Tubos Reunidos, indicando que el próximo lunes la empresa informará a la plantilla sobre el ERE anunciado.
Apoyo a los trabajadores
El consejero subrayó que el Gobierno Vasco desconoce los detalles del ERE, ya que la empresa "informará primero a la plantilla, como corresponde". Jauregi expresó su cercanía a los trabajadores y sus familias, recordando que son "días de inquietud para todos", también para el Gobierno.
Impacto económico y retos de la compañía
Jauregi recordó que el arancel del 50 % de Trump a la siderurgia ha afectado de lleno a Tubos Reunidos, al no existir un mercado alternativo que absorba la pérdida de producción. A esto se suma la elevada deuda acumulada de la compañía, con un valor bursátil actual de 44 millones de euros frente a una deuda cercana a 250 millones. Por ello, pidió cautela ante esta situación complicada, asegurando la total disposición del Gobierno Vasco para colaborar.
Futuro y coordinación institucional
De cara al futuro, Jauregi afirmó que apoyarán a quienes presenten proyectos viables, mantendrán reuniones con los trabajadores —el día 13 se reunirá en Vitoria con el comité de empresa— para minimizar el impacto social de cualquier ajuste y coordinarán a todas las instituciones, incluyendo al Gobierno de España, para ofrecer una respuesta conjunta y responsable. "Estaremos a las duras y a las maduras", concluyó.