El último día 'laborable' antes de la importante votación del lunes en Mercedes está provocando que todas las partes implicadas aprovechen la jornada del viernes hasta última hora para hacer llegar a los trabajadores de la fábrica su mensaje.

Y no es para menos. El lunes están llamados a las urnas en torno a 5.000 operarios de los tres turnos que desde las nueve de la mañana hasta las 2.15 de la madrugada tendrán las urnas a sus disposición.

Unas urnas donde cada uno tendrá que decidir si da o no el visto bueno al preacuerdo para un nuevo convenio a seis años firmando entre la mayoría sindical (UGT, CCOO, Ekintza y PIM con 17 delegados de 31) y la dirección de la multinacional que preside Emilio Titos en la capital alavesa.

Un pacto que no lleva el aval de ELA, LAB y ESK (con 14 delegados) porque no incluye el incremento del IPC en los salarios en la mayor factoría de Euskadi, con 5.000 empleos directos y más de 30.000 indirectos.

Una fábrica que hoy viernes ha sumado su noveno día sin producción al secundar la mayoría de la plantilla la novena jornada de huelga y parar los talleres de Mercedes, desde donde cada día salen unas 700 furgonetas.

Por qué votar sí

Desde la patronal alavesa SEA y la Cámara de Comercio lo tienen claro. Han pedido a la plantilla que "reflexione sobre las consecuencias que tendría para la fábrica y para la economía alavesa y de Euskadi que no se alcance un acuerdo".

En un comunicado, ambas entidades han expresado su "preocupación por el conflicto ya que está en juego la mayor inversión jamás recibida en Álava, de 1.200 millones de euros".

Asimismo, recuerdan que para que esa inyección económica llegue a Vitoria "es necesario que se apruebe el lunes el preacuerdo de convenio que traerá paz social".

Destacan también que Mercedes en Vitoria está trabajando para recibir la asignación de un nuevo vehículo con el que quiere liderar el mercado de las furgonetas Vans eléctricas de tamaño medio a nivel mundial.

Por su lado, el alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, espera que el lunes "se pueda llegar a un acuerdo satisfactorio" entre la dirección y la plantilla para "consolidar un proyecto estratégico para el futuro de Vitoria, no sólo para el futuro de la planta, de la dirección y de sus trabajadores, sino para el futuro de toda la ciudad".

UGT (que lidera la mayoría sindical y cuenta con siete delegados igual que ELA) ha asegurado que no firmará ningún pacto de eficacia limitada en la fábrica de Mercedes de Vitoria si el preacuerdo es rechazado el lunes (ratificado en la asamblea de afiliados).

"Apelamos a la responsabilidad de la plantilla para que el lunes acudan a votar masivamente a favor del sí y garantizar la viabilidad de la planta de cara al proyecto VAN/EA, la nueva plataforma eléctrica", indican desde UGT. "Votar sí es decir sí al contrato de relevo, sí a la conversión de temporales a indefinidos, sí a la consolidación salarial y sí al futuro de Gasteiz".

Y desde CCOO Euskadi, su secretaria general Loli García dice que el acuerdo en Mercedes "es bueno, pero si la plantilla no lo avala, CCOO no pondrá la firma".

Según ha explicado, tal y como se recoge en el propio acuerdo, "hay garantías de una inversión como nunca se ha conocido en una planta como Mercedes y, además, ello va a conllevar creación de empleo".

Por qué votar no

Tras más de 19 meses de largas negociaciones sin ningún tipo de acuerdo para renovar el convenio, el pacto firmado el martes tras nueve intensas horas entre la dirección y la mayoría sindical fue rechazado por ELA, LAB y ESK porque es "un pacto que no garantiza la subida del IPC en el sueldo de la plantilla, que pierde poder adquisitivo".

Estas centrales incluso no descartan convocar más movilizaciones para la próxima semana los días 20, 21 y 22 de julio.

Los tres sindicatos marcan la flexibilidad, el poder adquisitivo, el contrato relevo mejorado y el modelo V discriminatorio con nuevas incorporaciones como puntos fundamentales para avalar el pacto, además de cerrar y concretar la movilidad antes de la firma del convenio y regular y acordar las condiciones de las personas que trabajan fines de semana y festivos.

En cuanto a la votación del lunes, ELA, LAB y ESK han hecho un llamamiento a la plantilla para votar presencialmente y evitar el voto telemático.

Muestran sus dudas sobre la transparencia del proceso porque desconocen cómo y quién gestionará ese voto telemático. Han solicitado los censos y han preguntado si pueden estar en las mesas como interventores, pero aún no han tenido ninguna respuesta.

Quién decide: cada trabajador

El preacuerdo, que no incluye la vinculación de los salarios al IPC, contempla a nivel económico una paga de 4.000 euros brutos no acumulable correspondiente a 2021, un incremento salarial del 6% este año y subidas del 2,25% de 2023 hasta 2026, además de la eliminación de la sexta noche de trabajo que la empresa ya ha aceptado.

Con todos los argumentos sobre la mesa, ahora llegan dos días de descanso, sábado y domingo, en los que los trabajadores de Mercedes tendrán que pensar y reflexionar sobre el sentido de su voto el lunes.