TRIUNFO EN LOS PENALTIS POR 4-1

Una Supercopa de infarto que se lleva el Real Madrid

VICTORIA | El acierto desde el punto de penalti corona a los de zidane como campeones de la Supercopa de España en el King Abdullah Sport City tras un duelo equilibrado y sin puntería

13.01.2020 | 06:23

Real Madrid0 (4)

Atlético Madrid0 (1)

REAL MADRID Thibaut Courtois; Dani Carvajal, Raphael Varane, Sergio Ramos, Ferland Mendy; Casemiro, Luka Modric, Fede Valverde, Toni Kroos (Vinicius, m.103), Isco (Rodrygo, m.60) y Luka Jovic (Mariano, m.83).

ATLÉTICO DE MADRID Jan Oblak; Kieran Trippier, Felipe, Jose María Giménez (Savic, m.98), Lodi (Marcos Llorente, m.90); Ángel Correa, Thomas, Héctor Herrera (Vitolo, m.57), Saúl Ñiguez; Álvaro Morata y Joao Félix (Arias, m.101).

Penaltis (4-1): Carvajal: gol. Saúl: falla; Rodrigo: gol; Thomas: falla; Modric: gol; Trippier: gol; Sergio Ramos: gol.

Árbitro Jose María Sánchez Martínez. Expulsó a Fede Valverde (m.115) por una entrada por detrás a Álvaro Morata. Mostró tarjeta amarilla a Felipe, Thomas, Savic y Correa, del Atlético Madrid, y a Mendy, Modric, Carvajal y Casemiro, del Real Madrid.

Estadio King Abdullah Sport City ante 59.053 espectadores.

Yeda (Arabia Saudí) - El acierto desde el punto de penalti coronó al Real Madrid como campeón de la Supercopa de España en el King Abdullah Sport City tras un duelo cerrado, equilibrado y sin puntería en el que tuvo que recurrir a los once metros para derribar al Atlético Madrid. Fue la única manera de establecer el desenlace de un partido sin dueño, un duelo del corte de los que suelen protagonizar ambos adversarios. Los errores en los penaltis de Saúl, que lanzó al palo, y Thomas Partey proporcionaron el éxito al Real Madrid y alimentaron la leyenda ganadora de su técnico, Zinedine Zidane, un experto en finales que de una u otra forma sale triunfal de cada cita decisiva.

La undécima Supercopa del Real Madrid es la segunda del preparador francés. El hombre que no pierde finales y que logró en Yeda su noveno título en lo que lleva de carrera. Por quinta vez en los tiempos recientes el desenlace requirió de, al menos, la prórroga. Ocurrió con las dos finales de la Liga de Campeones que ganó el Real Madrid ante el equipo rojiblanco, con la Copa del Rey que conquistó en el Santiago Bernabéu el Atlético en 2012 y en la Supercopa Europea de hace dos años. Tenía pinta.

Los dos equipos menos goleados de la Liga española proporcionaron un clásico al uso con la moneda en el aire. Equilibrado, espeso, excesivamente táctico, respetuoso y sin alegrías. Nada que ver con el desparpajo de las semifinales. Y que necesitó la prórroga.

Zidane prolongó su confianza en el once que superó al Valencia, con cinco centrocampistas y solo Luka Jovic en punta. Quería el balón el técnico francés, que parece haber dejado de lado el fútbol directo de no hace mucho. Enfrente, un rival ordenado, sin espacios, que dio un paso al frente en la presión en cuanto vio las dificultades del Real Madrid para sacar la pelota. Ahí estuvo el Atlético más ambicioso. El Real Madrid tenía el balón pero nada de profundidad. Su control excesivo llegaba a ninguna parte. Simeone lo debió ver pronto y puso a Vitolo a calentar bastante antes del intermedio. Al final, no hubo forma y el desenlace llegó en los penaltis. Saul y Thomas fallaron. En el Madrid todos marcaron.- Efe