El Gaztedi Neskak ya es equipo de División de Honor B. El conjunto vitoriano culminó este domingo en el CEM La Mar Bella de Barcelona una temporada para el recuerdo tras imponerse al Club Poble Nou por 15-27 en la final de la fase de ascenso, un triunfo que asciende al club alavés y confirma el enorme crecimiento del rugby femenino en Gasteiz.

Las alavesas tuvieron que trabajar desde el inicio un partido exigente, marcado por la tensión propia de una final y por dos expulsiones temporales de Ane Román y Garazi Iturrieta que dejaron al Gaztedi en inferioridad durante la primera mitad. Pero el equipo de Miguel Beltrán de Otalora no se descompuso. Al contrario, supo sufrir, ordenarse y golpear en los momentos clave.

Al descanso, el marcador ya reflejaba un 5-17 favorable a las gasteiztarras. Aitziber Porras, exjugadora internacional del Gaztedi y actual coordinadora de la Gaztedi Eskola, destacaba entonces la superioridad visitante, aunque también advertía de la necesidad de convertirla en puntos. “Se está viendo superioridad del Gaztedi, pero nos estaba faltando convertir esa superioridad en puntos. Las chavalas han sabido resolver incluso con inferioridad numérica”, señalaba.

Esa lectura se confirmó tras el paso por vestuarios. El Gaztedi mantuvo el control del partido en todo momento, acercándose cada vez más al ansiado ascenso. El Poble Nou apenas encontró espacios para discutir el dominio alavés y las vitorianas terminaron abriendo brecha hasta cerrar el definitivo 15-27.

La plantilla del Gaztedi Neskak celebra el ascenso junto a la aficón. Cedida

Alegría por el ascenso

Tras el pitido final, la emoción se desató entre jugadoras, cuerpo técnico y afición. “Mentalmente ya puedo ir a dormir tranquilo. Las chavalas han hecho un partidazo y querían ganar este partido con el corazón”, resumía el entrenador Miguel Beltrán de Otalora, quien decía estar “descansado” tras alcanzar el gran objetivo de la temporada, aunque con la vista puesta ya en “la Copa de Euskadi”.

También las jugadoras pusieron en valor el trabajo colectivo. Merce Ramos destacó el trabajo de su equipo: “Hemos sabido aprovechar que ellas jugaban muy cerradas, y cuando no lo hacían, hemos chocado también bien en el medio. Estoy contenta con el trabajo que hemos hecho”.

Mientras que Ilargi Díaz, capitana en el día de hoy, subrayó la superioridad de la delantera en la melé pese al desgaste físico y al calor. “En la melé hemos sido superiores casi todo el rato. Se notaba también el calor, porque luego a la hora de movernos nos costaba un poco, pero yo creo que a rasgos generales ha ido bastante bien en la delantera”, ha comentado la capitana del Gaztedi.

Mirar al futuro

Para Aitziber Porras, el ascenso tiene un significado que va mucho más allá del resultado. “Es algo que se lo han ganado las chicas con su trabajo, por el juego que han desarrollado durante todo el año, y toda esa gente que está detrás y hace posible que esto sea posible”, explicó emocionada.

El partido se siguió desde las instalaciones de Lakua aprovechando la Araba Rugby Cup. Cedida

La exinternacional también recordó la importancia de este logro para abrir camino a las niñas de la escuela: “El año que viene toca disfrutar de la División de Honor B y, por qué no, soñar con División de Honor. Hay que soñar alto para poder llegar”.

El ascenso corona una fase final brillante del Gaztedi Neskak, que antes de esta final había superado en casa al CAU Valencia por 39-17 y al Jaén Rugby por 12-0, dejando clara su solidez defensiva y su capacidad competitiva en los partidos decisivos.

El Gaztedi vuelve así a situar al rugby femenino alavés más grande en el mapa. Un éxito construido desde toda una estructura de club que lleva años empujando para que días como este sean posibles. Ahora, con el ascenso ya en el bolsillo, el equipo todavía mira al frente dado que le espera la Copa de Euskadi. “Otra guerra y a por otra copa”, avisa Miguel Beltrán de Otalora.