Al-Attiyah vuelve a reinar en el Dakar
El árabe se consagra como uno de los mejores pilotos de una competición en la que Luciano Benavides se alzó con la victoria en motos, y en la que Carlos Sainz no acabó de encontrar su mejor versión
Nasser Al-Attiyah, ganador en coches de su sexto Touareg con Dacia ha sido el nombre más destacado del Dakar 2026. Por otro lado, Luciano Benavides consiguió campeonar en la categoría de motos, donde el título se decidió por apenas dos segundos, la diferencia más ajustada en la historia del rally
Tras trece etapas, más de 8.000 kilómetros y dos semanas de desgaste físico y mental en el desierto saudí, la carrera más dura del mundo se resolvió de maneras muy distintas en sus dos categorías principales: con un final agónico sobre dos ruedas y con una victoria controlada y estratégica sobre cuatro.
Una edición espectacular con pinchazos decisivos, errores de navegación que costaron minutos, victorias inesperadas y abandonos dolorosos de nombres importantes. Pero, más allá de la dureza habitual del rally, esta edición se recordará por la forma en que se definieron las dos categorías principales: motos y coches.
Duelo final en Yanbu
En coches, Nasser Al-Attiyah volvió a demostrar por qué es una de las grandes leyendas del Dakar. El catarí, acompañado por su copiloto belga Fabian Lurquin, condujo con inteligencia su Dacia Sandrider y logró su sexto triunfo absoluto en la prueba.
Más allá del número de victorias, su éxito tuvo un significado especial: fue el primer Dakar ganado por Dacia, apenas en su segunda participación oficial. Al-Attiyah no necesitó exhibiciones espectaculares en la última etapa; le bastó con una conducción sólida y sin errores para mantener una ventaja que había construido con paciencia a lo largo de la carrera.
El podio final en coches lo completaron dos nombres de peso. Nani Roma terminó segundo tras un Dakar muy completo, regular y emocionalmente cargado después de su regreso a la élite tras superar problemas de salud. Tercero fue el sueco Mattias Ekström, que además se llevó la victoria en la etapa final con Ford, demostrando que la pelea por etapas estuvo abierta hasta el último día.
En camiones, el lituano Vaidotas Žala, pilotando para NøRDIS Team De Rooy, se impuso con autoridad en la clasificación general tras trece etapas exigentes, superando por más de 20 minutos a Ales Loprais y consolidando un triunfo muy trabajado en la categoría reina de los vehículos pesados.
Cuando el sol cayó sobre Yanbu y los últimos vehículos cruzaron la meta, quedó claro que este Dakar 2026 no será recordado solo por sus ganadores, sino por la manera en que se ganó: al límite y con remontadas que desafían la lógica.
En motos, el desenlace fue tan tenso que parecía escrito para una película. El argentino Luciano Benavides (KTM) partía a la última etapa por detrás del estadounidense Ricky Brabec (Honda), que había gestionado el liderato con autoridad durante buena parte de la segunda semana. Todo indicaba que Brabec tenía el control, pero el Dakar rara vez respeta las previsiones.
A pocos kilómetros de meta, Brabec cometió un error de navegación en un sector complejo, suficiente para abrir una grieta mínima pero decisiva. Benavides apretó hasta el final, sin mirar atrás, consciente de que cada segundo contaba. Cuando ambos cruzaron la línea de llegada, el cronómetro dictó un veredicto histórico: dos segundos de diferencia a favor del argentino, la distancia más ajustada jamás registrada en la categoría de motos tras casi 8.000 kilómetros de competición.
El golpe emocional fue duro para Brabec, que rozó su tercer Touareg, pero la victoria de Benavides premió su constancia y su sangre fría en los momentos críticos. No fue solo velocidad: fue temple, cabeza y resistencia mental en un escenario donde cualquier fallo se paga carísimo.
La etapa final la ganó el joven catalán Edgar Canet, que cerró su Dakar con su tercer triunfo parcial y dejó claro que es uno de los nombres a seguir en los próximos años. El podio general lo completó Tosha Schareina, protagonista de un rally muy regular y competitivo que confirmó el gran momento del motociclismo español en el raid.
No fue el año de Sainz
Carlos Sainz vivió un Dakar 2026 lleno de altibajos, mezclando momentos de gran rendimiento con etapas duras que finalmente marcaron su posición en la clasificación general. El piloto español, cuatro veces campeón del Rally Dakar, llegó a Arabia Saudí con la ambición de pelear por un quinto título, consciente de que el nivel de sus rivales era más alto que nunca y la competencia extremadamente igualada.
No hay duda de que su Ford Raptor era competitivo, pero eso no le situó en cabeza. En la tercera etapa llegó a escalar posiciones en la general y se mantuvo cerca de los líderes, mostrándose como uno de los favoritos junto con el resto del equipo Ford y rivales como Nasser Al‑Attiyah.
En la etapa 10, una jornada clave de la carrera, Sainz y su copiloto Lucas Cruz sufrieron problemas de navegación que les costaron más de 40 minutos y prácticamente las opciones de luchar por el título. El piloto español reconoció que “no pudieron encontrar un waypoint” y que eso les penalizó fuertemente en la clasificación general, un error que terminó por apartarles de la lucha por el podio absoluto.
A pesar de ese revés, Sainz tuvo actuaciones destacadas en etapas posteriores. En la undécima especial, terminó tercero en la jornada, a poco más de dos minutos del líder de esa etapa, lo que confirmó que seguía siendo rápido y competitivo dentro del top 5 de la clasificación general de coches. Pese a las dificultades, el madrileño logró mantener un nivel alto en un rally marcado por terrenos muy variados y exigentes, desde pistas rápidas hasta tramos de navegación exigente.
Más allá de los resultados numéricos, el español valoró la experiencia con perspectiva. En declaraciones tras la etapa 11, señaló que había sido “un Dakar muy bonito, con tres o cuatro marcas ganando etapas y mucha igualdad”, y reconoció que, aunque le hubiera gustado pelear hasta el final, estaba satisfecho con el ritmo del coche y el nivel competitivo mostrado por su equipo.
