El Araski vivió una de sus peores tardes en un partido que se le puso cuesta arriba desde el principio y que no fue capaz de revertir. Comenzó el partido con una igualdad que pronto se desvanecería, porque después del 4-2 con canasta de Zec el partido se puso de noche para las vitorianas.

El Estudiantes comenzó a mandar, a agrandarse y a neutralizar a un Araski al que se le apagaron todas las luces. Las de Madelén tenían el punto de mira desviado, fallaban, cometían errores y el equipo madrileño estaba en las antípodas de ese baloncesto errático. El 6-17 tras triple de Carter obligó a Urieta a parar el partido.

Pero no hubo mejoría y de ahí hasta el final del primer cuarto, casi cinco minutos, el Araski sólo haría una canasta, en un lanzamiento de Atkinson, tan extemporáneo como inútil, porque Estudiantes seguía engordando su cuenta y en ese período sumaba ocho puntos más para concluir el primer acto con un parcial apabullante. Se esperaba la reacción del Araski en el segundo acto, pero el triple inicial de Fingall era otro mazazo en las ilusiones locales.

Al Araski le seguían penalizando las pérdidas y la precipitación, lastrado en toda su estructura y sometido por un rival inspirado y en estado de gracia. Habían pasado casi cuatro minutos sin que el Araski, tan desafortunado como voluntarioso, hubiera conseguido ninguna canasta, fallándolo todo ante un aro que veía en miniatura. La entrenadora del Araski tuvo de nuevo que llamar a capítulo a sus jugadoras para evaluar una situación que se antojaba angustiosa.

Un minuto tardó Seda en anotar pero para entonces la distancia era sideral (10-33). El Araski seguía negado, sus jugadoras no acertaban en casi nada y su juego era un auténtico despropósito ante un Estudiantes que se beneficiaba de las constantes dádivas de su rival para seguir sumando distancia. Un triple de Asurmendi quedaba como mera anécdota porque el Estudiantes no aflojaba y el 13-40 no auguraba nada bueno. No tenía ningún tipo de compasión el Estudiantes, que anotaba por inercia y llegaba al descanso con la sensación de que todo había sido demasiado fácil.

Tras el descanso y con todo perdido, el Araski mejoró porque no podía hacerlo ya peor. Atkinson se postuló para iniciar una tímida reacción que con un triple posterior de Asurmendi puso cifras menos obscenas en el marcador (30-54). Pero un 0-9 de las madrileñas devolvió a las vitorianas a la realidad.

Dongue y de nuevo Asurmendi, desde la línea de tres, mantenían en el partido a las vitorianas, que por lo menos no se rendían, pese a que seguían ofuscadas aunque con la buena noticia de que se habían impuesto en el cuarto (24-23).

Aún así, se entraba en el último cuarto con una misión imposible, treinta puntos por debajo en el marcador (41-71). Con 0-5 de salida se enterró cualquier atisbo de esperanza. La suerte ya estaba echada y el Araski sólo podía pelear por maquillar el resultado.

ARASKI 57

ESTUDIANTES 93

KUTXABANK ARASKI Seda (4), Zec (11), Alonso (5), Sánchez (2), Atkinson (12). También jugaron: Dongue (12), Asurmend(9), Pardo (2), Gladkova (0) y Zec (11).

ESTUDIANTES Quevedo (17), Carter (23), Knight (8), Gretter (9), Diallo (7). También jugaron: Ortiz (0), Gómez (2), Fingall (11), Espin (6), Conde (3), Sotiriou (4) y De Santiago (3).

Parciales 8-25; 9-23; 24-23; 16-22.

Árbitros Olivares, Colomer y Villanueva. Sin eliminados.

Pabellón Mendizorroza.