Carpenter Brut marca la despedida de Mendizabala
Alcalá Norte, Therapy? y Cuir ponen los últimos sonidos al Azkena Rock Festival de 2026
A muy altas horas de la madrugada de la última jornada del Azkena Rock Festival, cuando el sábado ya era domingo en toda regla, los últimos componentes de la familia azkenera afrontaron la puerta de salida y dejaron Mendizabala, a la espera de poder reencontrarse dentro de doce meses en la capital alavesa. En esas últimas conversaciones, hubo mucho de balance pero también, todo hay que decirlo, de lista de deseos para ese vigésimo quinto cumpleaños del certamen. Y aquí hubo unos cuantos que puestos a pedir, reclamaron hasta que no llueva en 2027. Igual eso ya es pasarse.
Con todo, esa despedida se produjo tras recta final cargada de alicientes y marcada por la presencia de Carpenter Brut. En las dos jornadas anteriores, esa hora mágica de la medianoche había estado marcada por los cabezas de cartel de cada día, es decir, The Hives y Alice Cooper. Pero como el sábado, Social Distortion tocó antes, a él le tocó ocupar, por así decirlo, ese espacio.
Cuando The Hives marca el camino
Antes, Lady Banana y Capitán Entresijos se habían encargado de acoger al público que no tenía muchas ganas de ver a Mike Ness y los suyos. Toda vez que estos terminaron, las miradas se centraron en Jason Isbell & The 400 Unit. El de Alabama desplegó su habitual propuesta en un momento de la noche que quizá pedía otros ritmos. Con todo, embelesó a unos y fue la excusa perfecta para que otros buscasen algo con lo que alimentarse, tanto en lo musical como en lo gastronómico, que todo tiene su importancia.
El legado del eterno Alice Cooper
Para meterle algo más de grasa al asunto aparecieron unos Discharge dispuestos a no dejar títere con cabeza en Mendizabala. La formación actual de la banda quiso que el tercer escenario se cayese a pedazos y casi lo consigue. Hubo quien se quedó con ellos y su descarga sin descanso y quien optó por encontrarse con Carpenter Brut.
Un 2027 para celebrar el 25 aniversario
Se sabía desde el principio que su presencia iba a generar opiniones radicalmente diferentes y así fue. Electrónica, rock, metal... es casi imposible intentar acotar lo que hace Franck Hueso en este singular proyecto, con un componente visual también muy marcado. Hubo quien entró de cabeza en lo que se proponía desde el escenario grande, quien quiso darle una oportunidad y se dio la vuelta a los cinco minutos, y quien ni pensó pasarse por ahí. Al fin y al cabo, no todo tiene que enganchar a todo el mundo sí o sí y menos cuando se trata de apuestas creativas de este tipo.
Una de las alternativas a su actuación fue la que se vivió en el Trashville con unos Bloodsucking Zombies From Outer Space dispuestos a montar el show antes de que los últimos sonidos al aire libre de esta edición se encontrasen con el personal. Fue a Alcalá Norte a los que les tocó cerrar el segundo escenario con un personal entregado a su sonido, aunque es cierto que su presencia no era del agrado de toda la familia azkenera –alguna vez habría que revisar los criterios que aplican algunos solo a las bandas estatales–. Así que fueron unos cuantos los que acudieron a las terceras tablas del recinto junto a Therapy?, que estuvieron tocando los temas de Troublegum, publicado en 1994. Eso sí, para los que se quedaron con ganas de más, Cuir cerró todo en el Trashville pasadas las tres de la madrugada.
