Con la tontería, Social Distortion va camino de cumplir 50 años en esto. Se dice pronto, pero la cifra tiene su aquel. Un camino que ha dado para mucho –tanto en lo bueno como en lo no tanto– y que acaba de sumar un nuevo disco, Born to Kill, aunque ya se sabe que Mike Ness se toma con tiempo cada álbum. Este es solo el octavo. Con él bajo el brazo, los californianos han regresado a la capital alavesa para liderar el cartel de la última jornada del Azkena Rock Festival.
Han vuelto a un recinto que conocen bien y en el que han dejado actuaciones para el recuerdo. Y eso que ha llovido lo suyo –nunca mejor dicho– desde aquella primera vez en uno 2005 que gran parte de la familia azkenera considera si no la mejor edición de la historia del festival, sí una de las mejores. Debates a un lado, tenían que haber vuelto en un 2020 que la pandemia se llevó por delante, aunque se pudo recuperar el concierto en 2022.
Este sábado, los azkeneros Social Distortion han estado de nuevo en el escenario grande de un recinto rendido a sus pies desde antes de que sonase la primera nota. A partir de ahí, intentar establecer comparaciones entre las tres actuaciones es absurdo. Cada una respondió a su momento y ya está. Eso sí, entre los presentes no han faltado los típicos debates de estas ocasiones. Una de las características de la familia azkenera es que, en según qué círculos, se puede debatir de música hasta la saciedad.
Apuesta segura
Ha habido tiempo para los temas nuevos y para esas canciones imprescindibles en la ya larga trayectoria de la formación. En realidad, se podrían hacer mil repertorios diferentes con Social Distortion y casi todos serían una apuesta segura. Eso, más allá de tener claro que la suya es una propuesta que no todo Mendizabala comparte y por eso ha habido quien ha buscado refugio en las actuaciones que, poco después, han empezado en el tercer escenario y en Trashville.
Sí, por supuesto, los años pasan. También por Ness. Pero el cantante, guitarrista y compositor sabe aprovechar ese paso del tiempo tanto para sus nuevas creaciones como para incrementar todavía más el dominio que tiene del escenario. Así lo ha vuelto a demostrar ante el numeroso personal que se ha agolpado frente a las tablas principales de Mendizabala.
Es de esperar que pueda haber un cuarto reencuentro -esta vez sin lluvia- entre el ARF y Social Distortion más pronto que tarde. Por de pronto, en la memoria del festival quedan ya tres actuaciones diferentes entre sí pero igual de importantes.