El Museo Bibat de Vitoria acoge la exposición 'Aldeas, mil años en la tierra' que repasa la aparición y evolución de las aldeas de Álava entre los siglos VIII y XI, así su legado en el territorio actual.
A través de documentos y materiales arqueológicos como herramientas, fragmentos de cerámica, monedas y otros restos se muestra cómo vivían, trabajaban y se organizaban los habitantes de estas aldeas. La muestra incluye también fotografías, mapas y paneles informativos, ha informado la Diputación en una nota.
En esos paneles se informa de cómo se distribuían los terrenos y cómo la comunidad gestionaba los recursos naturales. Las aldeas estaban organizadas en torno a espacios de cultivo y terrenos comunales, cuya explotación estaba regulada por las asambleas de vecinos.
También se ilustran los distintos tipos de construcciones y viviendas, muchas de ellas realizadas con materiales locales como madera, piedra y arcilla.
La exposición profundiza asimismo en la vida religiosa, con la presencia de iglesias y cementerios que servían no solo como lugares de culto, sino como centros de cohesión social en la comunidad.
'Aldeas, mil años en la tierra' permite ver además registros escritos de la época, como las "actas de la práctica", que dan cuenta de las donaciones, compraventas y otros actos jurídicos.
Dentro de esta documentación destaca el 'Becerro Galicano', un manuscrito de finales del XII conservado en el monasterio de San Millán de la Cogolla, que incluye la conocida 'Reja de San Millán', un registro de los tributos que 307 núcleos de población en Álava debían entregar al Obispado.
Algunos de esas 307 aldeas aún perduran en la actualidad. Así, se citan lugares que han crecido considerablemente como Alegría-Dulantzi (Dullantzi) y Vitoriaz (Gastehiz) y otros que siguen siendo pequeños núcleos rurales como Cárcamo (Carcamu), Mendiola (Mendiohla), y Zalduendo (Zalduhóndo).