Al piano Juan Sebastián Vázquez y a la voz Astrid Canales. Los sonidos acompañan la apertura. Así va a suceder este viernes a partir de las 19.30 horas en ¶espazioa. La sala presenta hasta el próximo día 29 la exposición Allende, obra de Milagros Barrachina Goyena. “Sencillez y sensibilidad” son las dos palabras claves para el también artista e impulsor del proyecto de la calle Costa Rica, José Cos, a la hora de presentar una propuesta dominada por la pintura, pero no solo.
La escultura también tiene su presencia a través de tres obras. “Son un contrapunto” ante “la luz y el color” que dominan el espacio a través de la veintena de cuadros presentes en la muestra. A ello se suma el habitual vídeo con el que ¶espazioa suele acompañar sus propuestas para presentar a quienes acuden a quienes crean, así como sus formas y sus fondos. Esta vez, eso sí, la propuesta audiovisual también tiene sus propias características.
Es algo que descubrirá el público que acuda a lo largo de estas semanas a compartir una exposición en la que “conectar con las imágenes” más allá de las lecturas, interpretaciones o sentimientos que cada persona desarrolle. “Propongo una experiencia con la belleza” pero sabiendo que a partir de ahí, todo está en manos de terceros.
“Expresar la vida”
Fue en la pandemia, durante el confinamiento, cuando empezaron a tomar forma las obras, por así decirlo, más antiguas de esta muestra. “Me pude concentrar en mí y en la pintura”, señala Barrachina Goyena. Fue el principio de un proceso de creación en el que, como no podía ser de otra manera, lo personal también fue marcando el camino. Pasó con el fallecimiento de su madre. Sucedió con el nacimiento de su primera nieta.
De hecho, es esta pequeña quien además da nombre a la exposición. Una y otra responden a Allende. Desde esas coordenadas se genera una propuesta de juego con el color y la forma, de una manera de “expresar la vida”, de hablar de conceptos como libertad, amor, el todo y la nada, identidad, juego...
“Dejo que el color hable”, apunta la artista, que deja escrito además en la hoja de sala que “soy un canal a través del cual el color y la forma se expresas en sus cualidades y naturaleza, invocando experiencias anímicas en mi interior que se vuelven manifiestas, activas y conscientes. Es un ejercicio de que me trae sentido, salud y plenitud”.
Desde este viernes, llega el momento del público, de quienes a lo largo de este mes acudan al espacio de la calle Costa Rica en lo que es su primera muestra de este 2024. Piano y voz dan paso a la pintura.