La serie de HBO ‘30 monedas’ tendrá tres temporadas

Dirigida por Álex de la Iglesia se estrena en noviembre y en el reparto figuran Miguel Ángel Silvestre, Megan Montaner, Pepón Nieto y Eduard Fernández

13.10.2020 | 00:34
Álex de la Iglesia posa con las actrices Macarena Gómez y Megan Montaner y los actores Miguel Ángel Silvestre y Pepón Nieto en el Festival de Cine Fantástico de Sitges. Foto: Efe

sitges – El director bilbaíno Álex de la Iglesia, que presentó en una sesión especial de la Sección Oficial del Festival de Cine Fantástico de Sitges el primer capítulo de 30 monedas, dijo que "trabajar en una serie permite desarrollar más los personajes". De la Iglesia elogió la labor de apoyo de las plataformas: "Así funcionan ahora las cosas, se sabía que iba a ocurrir y gracias a este nuevo modelo de mercado hay más trabajo y se hacen más series que nunca, y tenemos la suerte de encontrar nuevas voces y nuevas miradas". Para el director vasco, 30 monedas no se habría podido hacer en una película, pero "los episodios tienen que ser películas en el sentido de que son autoconclusivos y al mismo tiempo fragmentos de una gran película". "Trabajando con HBO hemos aprendido a narrar de otra manera, y no es necesario condensar la relación de dos personas en dos secuencias, como se hace en el cine", señaló.

Ante la sorpresa del directivo de HBO, De la Iglesia confirmó que ya están trabajando en la segunda temporada y que habrá una tercera. Admite que el uso recurrente de la religión en sus películas proviene de su propia experiencia: "En la serie se nota esa maravillosa idea de la confesión, esa manera de liberarte del pecado de los católicos, y el cómo se entiende la relación entre el bien y el mal". Jorge Guerricaechevarría, su guionista, precisó que, además de esa relación entre bien y mal, "en la serie aparece también la parte mágica de la religión católica, a través de los objetos, las reliquias, los santos adorados, y las 30 monedas son un elemento mágico muy potente relacionado con el sufrimiento de Jesús".

De esa tormenta de ideas surgió, a decir del director, una doble idea: "los sacerdotes como soldados que luchan contra las huestes del demonio, que ya aparecían en El día de la bestia; y los curas como magos, porque tienen la fuerza, la fe en Dios, y tienen los objetos sagrados y las reliquias como armas". De la Iglesia subrayó el interés por situar el enfrentamiento de las ideas allí donde no se le espera: "primero, el pueblo de Pedraza, y luego que quien tiene una posición más racional es el cura y quien está más loco es la veterinaria, que en teoría cree en la ciencia".

Con un estreno previsto para noviembre, 30 monedas, que arranca con un espectacular atraco a un banco suizo, se desarrolla en un pequeño pueblo en el que suceden fenómenos paranormales y en el que no faltan las fuerzas vivas rurales: el joven e ingenuo alcalde Paco (Miguel Ángel Silvestre), su mujer, la empresaria y manipuladora Merche (Macarena Gómez), el guardia civil (Pepón Nieto), la inquieta veterinaria Elena (Megan Montaner) y, sobre todo, el padre Vergara (Eduard Fernández), exorcista, boxeador y exconvicto. En su intento por desvelar el significado de la antigua moneda que Vergara halló en un exorcismo en Italia, a lo largo de ocho capítulos los protagonistas se encuentran en una conspiración global.

La serie arranca en el municipio segoviano de Pedraza, donde vive recluido el Padre Vergara. Su intención es olvidar sus batallas pretéritas en la calma de esa localidad, aunque sus diabólicos enemigos pronto le encontrarán, desbaratando su vida y la de sus allegados. La serie es una mezcla de thriller y suspense con elementos de terror que transcurre en ese recóndito lugar de calles empedradas y antiguos caserones: "El diablo está presente en cada esquina oscura de un pueblo castellano", sostiene. "El castillo, la plaza con los soportales y la fuerza de los edificios de piedra dan esa sensación de que por debajo hay un universo de cavernas y mazmorras que comunican las casas", defiende sobre una localización que asegura "adorar".

En su opinión "lo apasionante" es que este tipo de historias se salgan de su marco típico, como los edificios con gárgolas de Nueva York y otras grandes metrópolis, para darle más cercanía. El resultado, apunta, es como si se mezclaran Historias para no dormir con Crónicas de un pueblo, todo ello regado con la influencia de referentes como John Carpenter o del padre de El Exorcista (1973), William Friedkin. Por un lado hay "mucha aventura, carreras, persecuciones, misterios y monstruos" y por otro "la vida en un pueblo". Un combo ciertamente particular.