Hay una vaquilla en mi tele

10.08.2020 | 00:06
Hay una vaquilla en mi tele

El programa del abuelo y el niño

Antes de que el Grand Prix se llamara Grand Prix tuvo otro nombre: Cuando calienta el sol. Bajo la pomposa denominación de la canción de verano que popularizaron los hermanos Rigual, nació el legendario programa con Ramón García vestido de marinerito de Vacaciones en el mar dentro de un decorado que fingía ser la cubierta de un barco. Fue en el año 1995 en TVE1 y los responsables del Grand Prix cuentan aquello como su primera edición aunque aún no había vaquilla, pero sí cuatro pueblos que competían entre ellos por ganar el torneo del verano.

Al año siguiente, ya sí, el programa se llamó Grand Prix, contrató a la célebre vaquilla (siguiendo el ejemplo del programa francés Intervilles), redujo a dos pueblos la competición por programa y cambió de decorado para convertirse en lo que hoy recordamos. Como ya hiciera antes en ¿Qué apostamos?, Ramón García puso voz a aquel himno-sintonía que todavía hoy muchos no hemos conseguido sacarnos de la cabeza y que en su primera versión decía: "Me mirarán, me besarán las chavalas más guapas del mundo, me aplaudirán y temblarán cada vez que les regale una flor, y que culpa tengo yo, ay, si soy un soñador, la ilusión se cumplirá solo hay que saber gustar". Sí, no lo vamos a negar, el Grand Prix tuvo desde el primer momento un toque rancio, hortera y machista que echaba para atrás. Nada que ver con Juegos sin fronteras, el formato europeo en el que se basaba a pequeña escala. Las pruebas eran similares pero mientras la competición europea pretendía ser unos juegos olímpicos llenos de disfraces y tropezones, el Grand Prix olía a cerrado con sus majorets luciendo cacha, o las minifalderas ayudantes de García, que era prácticamente el único que vestía pantalón largo en aquel programa. Pese a todo, Grand Prix del verano conectó con la audiencia y se convirtió en un éxito del que se hicieron once ediciones en TVE, hasta el año 2005, y una versión infantil denominada Pequeprix, que se emitió la mañana de los sábados durante dos años.

Cancelado el programa, el Grand Prix fue rescatado en 2007 por las televisiones autonómicas con Bertín Osborne de presentador (no, ETB no lo emitió, no flipemos ahora), sumando tres ediciones más, hasta las catorce. Curiosamente, pese a tener a un cantante como presentador, la sintonía se convirtió en instrumental. ¡Gracias, Bertín!