Proyectos de Estíbaliz Urresola

Rodaje 'sine die'

El covid-19 pilla a Estíbaliz Urresola en la fase inicial de su primer largo de ficción y en la postproducción de su cuarto corto

04.05.2020 | 22:50
Urresola en el rodaje del corto 'Polvo somos'. Foto: Marina Palacio

Llodio – De mes y medio a esta parte la incertidumbre se ha apoderado de las vidas de todos y cada uno. También de la de la directora de cine laudioarra Estíbaliz Urresola Solaguren, para la que un año que, en principio, se presentaba lleno de grandes e ilusionantes proyectos, ahora se ha visto plagado de dudas. "Nuestro sector es muy específico y las directrices, que nos llegan con esto del estado de alarma, poco claras. ¿Puedo ir a grabar con los músicos a un estudio la banda sonora? Pues no lo sé, la verdad, sí sé que por teletrabajo no lo puedo hacer. Puedo avanzar con el productor de color en materia de fotogramas o similar, pero todo es imposible", explica en relación a los trabajos que se le han quedado parados cuando se encontraba inmersa en la postproducción de Polvo somos, su cuarto cortometraje y un proyecto de su productora Sirimiri Films con el que, a pesar de todo, reconoce que "he tenido mucha suerte porque logramos rodarlo una semana antes de que llegara el covid-19".

De hecho, la labor de grabación de esta historia –que aborda las desventuras y desencuentros que se producen en el seno de una familia, debido al fallecimiento del abuelo- tuvo lugar a finales de febrero, en Gasteiz y en la estación intermodal de Bilbao. Para ello tuvo bajo su mando un reparto de actores y actrices veteranos conformado por Itziar Aizpuru, Jone Laspiur, Goize Blanco, Klara Badiola, Patxi Santamaria y Txema Blasco, más la joven y también vecina de Llodio, Ilargi Molinillo, que tuvo que superar un casting en el que mostró gran facilidad para memorizar los textos. "Fue la aspirante más joven y me deslumbró", confiesa la creadora, ya acostumbrada a las dificultades que plantea trabajar con niñas, pues son habituales en sus trabajos como ya se vio en su cortometraje Adri que, producido por Escac Films en 2013, recorrió más de 60 festivales internacionales y obtuvo seis premios.

Su próxima protagonista también será una niña o "al menos así está en mi cabeza, aunque su búsqueda está pendiente y será, además, uno de los grandes retos de la película, porque seis años es una edad delicada y los plazos de inicio y fin de rodaje (ahora mismo inciertos) influirán mucho en la planificación del casting porque crecen rápido", explica Urresola, respecto a 20.000 especies de abejas. Su primer largometraje de ficción, tras el documental Voces de papel de 2017, es una película que "no solo habla de transexualidad infantil. Es un relato sobre cómo concebimos y experimentamos la vida interna y cómo la conjugamos con el mundo exterior; sobre los límites que separan estos dos mundos; sobre las violencias que se ejercen en el seno familiar, incluso en nombre del amor".

El proyecto –en fase de desarrollo, en colaboración con la productora Lara Izagirre (Gariza Films)- consiguió en 2018 una de las ayudas a la escritura de guión del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco, además de ser uno de los tres proyectos seleccionados del programa Noka Mentoring 2019 impulsado por Zineuskadi y, desde marzo, una de las cinco iniciativas seleccionadas (de entre más de 200) y que sigue adelante dentro de la tercera edición de La Incubadora de The Screen, la plataforma de ECAM para impulsar el nuevo talento español y dar un empujón a las producciones nacionales.

"Estar aquí no es garantía de distribución pero sí está siendo una lección de la industria cinematográfica impagable. Trabajamos herramientas de ventas y la estrategia de distribución la dimensionas desde el minuto cero, sin saber siquiera si vas a tener la financiación necesaria para llevar a cabo el rodaje. Algo, por otra parte, fundamental para reunir los fondos porque, para nada, se cubren con posibles subvenciones", explica Urresola. No obstante, sí lamenta que le haya tocado disfrutar de esta oportunidad en estas circunstancias, ya que "lo importante es hacer networking, hacer red, y esas charlas, ese conocerse se está perdiendo un poco. Ocho horas de formación es imposible dar por vídeo conferencia", apunta.

Y es que dentro de La Incubadora cada proyecto cuenta con 10.000 euros de ayuda al desarrollo y asesoramiento de profesionales tales como Pablo Berger (director), Neus Ballús (directora y guionista), Nacho Vigalondo (director y guionista), Emma Lustres (productora ejecutiva en Vaca Films), Marisa F. Armenteros (productora en The Mediapro Studio) y Sandra Tapia (productora ejecutiva en Arcadia Motion Pictures), con los que los "incubados" están teniendo clases de forma online.

En concreto, junto a 20.000 especies de abejas de Urresola, se encuentran Algo parecido a la felicidad de Álvaro Gago Díaz; Antier noche de Alberto Martín Menacho; La unión de Cordelia Alegre; y Los quinquis de Yayo Herrero, todos ellos "proyectos sólidos que vienen de la mano de productores que están dando el salto al mercado internacional. Ahí La Incubadora puede ser fundamental para ayudarles a sacar el máximo potencial", señala la productora y seleccionadora de The Screen, Gemma Vidal.

Próximos pasos No en vano, participantes de las dos ediciones anteriores están comenzando a recoger sus frutos, como demuestra la producción alavesa Ane, de David P. Sañudo, que ya está en fase de postproducción. "Nuestra intención ahora es intentar llegar a ayudas públicas y, en paralelo, acudir a mercados y festivales que es donde se cuecen de verdad los contratos de pre-ventas para sacar la financiación. Algo en lo que ayuda mucho La Incubadora", explica la directora laudioarra. No obstante, el covid-19 ha interrumpido de lleno sus planes y desconoce en qué medida los retrasará. "Sabemos que se mantienen las ayudas de desarrollo y guion del Gobierno Vasco, pero las del ICA del Ministerio, por ejemplo, se han paralizado. Lo ideal sería poder iniciar el rodaje el verano que viene o sino en el de 2022, con intención de estrenar como muy tarde en 2022 o 2023 pero, vete a saber", indica.

Lo que sí tiene ya claro, aunque sin concretar escenarios, es que 20.000 especies de abejas "partirá de Iparralde y que hay un cruce de fronteras para volver al hogar en Hego Euskal Herria", adelanta. Por lo que respecta a Polvo somos la intención es tener listo el corto de cara a que tenga la oportunidad de aparecer en el catálogo de Kimuak. "El covid-19 también les ha llevado a aplazar fechas, así que a ver si logramos llegar a tiempo. De conseguirlo, se abrirían las puertas de muchos festivales", explica.

"Uno de los grandes retos de la película va a ser dar con la menor protagonista"

"La Incubadora me está proporcionando una lección de la industria del cine impagable"

Estíbaliz Urresola

Directora de cine