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Deportado de Rusia por escribir una reseña sobre una falda de cuero femenina

Un joven, de origen uzbeko, es expulsado del país acusado de propaganda LGTBI

Deportado de Rusia por escribir una reseña sobre una falda de cuero femeninaOddity Central

Las reseñas on line, tan populares últimamente, no sólo califican locales de hostelería, sino también, por ejemplo, productos que están a la venta en páginas y aplicaciones de comercio electrónico. Y lo que se cuenta en ellas, además de servir a otros usuarios para tener una referencia sobre lo que quieren comprar, a veces provocan discusiones, enfados y hasta amenazas de demanda. Pero pocas veces terminan con una deportación, que es lo que le ha ocurrido a un joven en Rusia después de publicar una valoración sobre una falda de cuero en una tienda on line.

Reseña que acaba en arresto

La historia, recogida por medios rusos y respaldada por documentos judiciales, comenzó en septiembre de 2025, cuando el hombre, identificado como Islomjon y de origen uzbeko, publicó una reseña en Wildberries, una popular plataforma de venta on line en Rusia. El producto al que hacía referencia era una falda de cuero femenina y acompañó su opinión con una fotografía suya vistiendo la prenda. En el texto, aparentemente humorístico, escribía: “Preciosa faldita. No sólo oculta los defectos de mi figura, sino incluso el hecho de que soy un chico”.

Pero hay que tener mucho cuidado con lo que se dice en Rusia, porque lo que probablemente pretendía ser una broma no hizo ninguna gracia a las autoridades de ese país, que ya sabemos que no destilan excesiva tolerancia. Según la sentencia judicial, el comentario “promovía el atractivo de las relaciones sexuales no tradicionales”, algo perseguido por la legislación rusa.

Deportado por “propaganda LGTBI”

Aunque el hombre borró posteriormente tanto la reseña como la fotografía, no logró evitar ser detenido el pasado 23 de abril. El tribunal de la región de Tula lo condenó a cinco días de arresto administrativo y ordenó después su deportación de Rusia. El acusado reconoció su culpa (algo tan grave como haber escrito una reseña sobre una falda) y pidió no ser expulsado del país, solicitando únicamente una multa, pero el juez rechazó esa posibilidad.

Tras cumplir la detención, fue trasladado a un centro temporal para extranjeros pendiente de expulsión, donde podía permanecer retenido hasta 90 días mientras se completaban los trámites. Por si fuera poco, las autoridades rusas también le han abierto otro procedimiento relacionado con fotografías y vídeos publicados en sus redes sociales en los que aparecía vestido con ropa femenina.

El caso ha vuelto a poner el foco sobre la legislación aprobada en Rusia contra la denominada “propaganda LGTBI”, endurecida en los últimos años y utilizada en distintos procedimientos administrativos y judiciales.